por Wiliam Ajanel
Desde que el arte es una expresión individual sobre el universo, que obedece a parámetros subjetivos y que guarda cierta relación con una interpretación egocéntrica del mundo, resulta cuanto menos complicado, poner en tela de juicio la calidad, la estética, y la estructura que un individuo transmite por medio de sus obras; sencillamente porque a falta de proyección emocional, ignorancia y en muchos casos de incomprensión, permanecemos ajenos a lo que los individuos desean transmitir por medio de sus obras, y nos apresuramos a expresar nuestros juicios y criticar lo que no nos gusta, y en el peor de los casos, lo que no entendemos.
Está claro que existen dentro de las expresiones artísticas y las disciplinas que se mueven en torno al arte, estructuras y parámetros de organización, armonía, estética y técnica, pero que sin embargo estas sólo pueden ser vistas como una parte, una herramienta hacia la final expresión del artista y no como un todo, o un fin en sí mismo; ya lo decía un amigo hace un tiempo: Los individuos que revolucionaron el arte y la forma de ver el mundo, en la mayoría de los casos fueron quienes más desafiaron las reglas y las escuelas.Y bajo los parámetros de las academias, las escuelas y de la educación artística formalizada, muchos han aprendido a valorar y criticar el arte de los individuos, colocándolos ante una especie de jurado, que dictará sentencia a sus expresiones individuales, pero recordando la idea del arte como expresión particular e individual del mundo ¿Resulta esta una tarea justa? Es decir, un artista puede o no estar sujeto a los parámetros de las élites educativas, ya que como lo mencionó una amiga: Para destruir algo, debes primero aprender a construirlo [refiriéndose a la música y los conservatorios] pero su expresión sigue siendo válida, continúa siendo una interpretación del mundo, y sea que lo haga por medio de la música, la pintura, la escultura, etc.
Finalmente, me surge la idea de que, aún cuando el resto de mis semejantes no comprendan mi música, mi literatura, mi pintura, y mi arte en general, esto no quiere decir que sea buena o mala [porque en lo personal el arte no tiene por necesidad que ser malo o bueno], a pesar de que las expresiones de un individuo no se sujeten a la estética y los parámetros de la academia, es incorrecto, o al menos injusto tratar de valorar en una escala de calidad una expresión artística, que es neutral, que puede o no despertar emociones en los demás, pero se nos ha enseñado a considerar como bueno sólo aquellas cosas que entendemos y que comprendemos.
Sin duda alguna los grandes genios del arte lograron trascender por medio de sus obras importantes y populares, pero estas no son consecuencia del gusto de la gente, sino todo lo contrario, el éxito de un artista se concentra en lograr la expresión individual que permanece indiferente al gusto de la gente, es sólo que estamos muy acostumbrados a asociar la popularidad con el éxito artístico. Preguntémonos entonces, cada vez que intentemos juzgar una expresión artística si realmente ¿Podemos criticar el arte?
Un saludo
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