por Wiliam Ajanel
Aunque no debiera, la historia suele ser un arma de doble filo; por un lado nos ayuda a comprender los fenómenos sociales que nos llevaron a la situación actual; pero por otro, nos puede "servir" como estorbo para no ver más allá, hacia un futuro distinto. Pero suele ocurrir que en ocasiones como el día de hoy, donde miles de necios insisten en encender la discordia y el resentimiento, lejos de comprender la historia como un proceso (doloroso o violento a veces) que nos lleve a entender que a pesar de las desgracias podemos salir adelante y mejorar como sociedad; se utiliza como herramienta de intereses políticos, que lejos de resolver el tema, buscan hacer del victimismo un negocio rentable.

No es un secreto que para muchos, el día de la raza/hispanidad/resistencia indígena, despierta ciertas emociones y resentimientos por los acontecimientos que marcaron una de las épocas más importantes para el continente americano; importante en el sentido práctico, ya que el evidente giro que marcó el inicio de una nueva época en los países latinoamericanos, no necesariamente trajo el mayor bienestar a los habitantes de este lado del océano.
El problema principal con este tipo de "celebraciones"; es que no se puede ser del todo objetivo ni totalmente imparcial, ya que a pesar de los hechos y de la historia misma; no se puede suponer, entre otras cosas, que la no llegada de los europeos a tierras americanas hubiese garantizado el bienestar de los pueblos indígenas y naturales de nuestro continente; tampoco se puede garantizar que de no haber llegado los europeos, hubiesen sido los asiáticos o los nórdicos quienes conquistaran tan apetitosas tierras.
Debido a esa gran cantidad de suposiciones y escenarios inciertos; me parece cuanto menos ridículo, que se intente presentar un escenario negativo frente a los hechos que ocurrieron hace más de medio siglo; injustificable el hecho de que aún haya quienes piensen que la pobreza de los países latinoamericanos se debe a ese hecho importante, más no determinante en la historia del continente americano. A pesar de la historia, sigue siendo inválido culpar a los españoles, británicos, etc. de la incapacidad de nuestras sociedades de salir adelante y convertirnos en países totalmente desarrollados.
Aunque existió sangre de por medio, abusos y violencia; el continente americano no ha sido ni el primero ni el único en sufrir semejantes barbaridades; sin embargo, particularmente en los países latinoamericanos, da la sensación de que existen ciertos grupos interesados en hacerle creer a la gente que no se puede superar esa etapa desastrosa. Amparados únicamente en el argumento de un resentimiento histórico y la poca voluntad de demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces, como bien lo han hecho otras sociedades, de sobreponernos a las desgracias por nuestros propios medios.
¿Qué es lo que hace distinta nuestra historia a la de otros países y sociedades del mundo? Que probablemente somos los únicos que no estamos dispuestos a dejarla en el papel como evidencia y superar el resentimiento sembrado por ciertos grupos de interés, que viven de ese discurso y que necesitan sentirse parte de algo simbólico. Simple nostalgia étnica, odio gratuito o desidia, es incomprensible que no exista un motivo más grande que un nacionalismo disfrazado de "indigenismo" o "racismo light" que nos lleve a sorprendernos a nosotros mismos y a nuestras futuras generaciones, que realmente pudimos, a pesar del tiempo, sobreponernos a un fenómeno tan trascendental.
Respecto a la pregunta del titular, me parece importante resaltar la respuesta; yo paso. En primer lugar, porque soy poco de festejar fechas "patrias"; segundo, en algo en lo cual no hay más interés que crear controversia y odio gratuito, me parece una necedad insistir en parcializar el tema y último, no se si soy de las pocas personas que aún cree que un continente tan grande y potencialmente poderoso, puede dejar de jugar un papel victimista y convertirse en algo maravillosamente distinto a lo que veo hoy en día.
Espero que algún día podamos celebrar, el día del "desarrollo y superación", cosa que me parece más digna de celebrar, aunque probablemente si eso llega, estemos poco interesados en crear fechas conmemorativas.
Un saludo.















