La adolescencia sin duda marcó una parte importante de nuestras vidas, en la que experimentamos fenómenos físicos y emocionales que raramente se vuelven a repetir. Seguramente, las generaciones anteriores a nosotros también tienen algún tipo de reclamo que hacernos a quienes nacimos como se dice
comunmente "con el pan bajo el brazo", en materia de tecnología, de medios de
comunicación, de educación, de información, de conocimientos y incluso de
globalización. Pero hoy en día, en su mayoría, las nuevas generaciones de adolescentes, lejos de aprovechar mucho más la cantidad de información y tecnología disponible, caen presas de lo superficial de la moda el mal ocio y la publicidad en masa. ¿Qué es lo que anda mal?

Examinando la realidad y la naturaleza humana, podemos encontrar como las poses y la imitación encuentran una enorme oportunidad entre los adolescentes, recordemos nuestros años en el instituto, donde desde ya se formaban grupos con características afines y tendencias sociales que eran más o menos parecidas a las que encontramos hoy:
Elitismo, gente "popular", los estudiosos [
nerds], los novatos, etc. Todas estas características que en su momento brindaron identidad [voluntaria o involuntariamente] a los adolescentes, y que los marcaron en su camino hacia la anhelada juventud. Hasta ese momento, todo era tan normal y parte del rol de los humanos como seres sociales.
El problema vino cuando estas poses se llevaron a la máxima expresión, a una especie de segregación social, donde las apariencias tomaron un rol determinante en el carácter de los individuos. Hoy precisamente notamos la manera en que los adolescentes expresan una especie de apatía hacia el crecimiento integral como personas, preocupa más lo que la gente piense de el individuo, la apariencia que éste posea, la cantidad de aparatos que pueda ponerse encima y la cantidad de gente popular con la que se relaciona, y
sencillamente esto no se detiene, por el contrario es alimentado en una potencia exagerada por la influencia de los medios y la publicidad.
Otro problema de llevar una pose adolescente hasta el extremo consiste en el trato irracional y exagerado que se le presta a los conflictos de la edad, si es cierto que en la adolescencia, la mayoría presentamos conflictos emocionales bastante fuertes, es necesario tomarlo como parte de un crecimiento, en el cual sin duda alguna tendremos que sufrir algún tipo de pena o incomodidad. Pero resulta que hoy, una rabieta o berrinche de un adolescente se puede llegar a considerar como un caso clínico o médico, surgen enfermedades que nunca soñamos o imaginamos que existirían, se trata en ocasiones al adolescente como una especie de víctima indefensa, cuando en realidad sólo necesitan un poco de tiempo para superar las
crisis emocionales.
Las poses naturalmente son algo inevitable, aún de adultos conservamos ciertas actitudes frente a la vida que son ajenas a nuestra
personalidad, pero sin duda alguna, es en extremo dañino llevar lejos tales poses, y transformarlas en un modo de vida.
Finalmente, creo que la mayor responsabilidad recae en los padres [o persona encargadas] en mostrarles a los adolescentes que todo este proceso es necesario para crear un carácter que más adelante los definirá como personas, pero que no intenten engancharse a una pose permanente, porque el mundo es enorme, porque el conocimiento es importante, y porque los individuos a la larga nunca dejamos de crecer; enseñar valores que pareciera quedan como obsoletos: la amistad, la humildad, la sencillez, el respeto, etc.
Todo este cuento vino por causa de
comportamientos que se hacen cada vez más comunes en el área donde vivo, y resulta que en los últimos días hay adolescentes que son más violentos, aún entre sus propios amigos, chicas que son capaces de dejar de hablarle a alguien sólo porque le quitó de "sus amigos" favoritos de equis red social en
internet, o de gente que siempre tiene una frase como "yo fui el primero en tenerlo" en cada cosa que aparece en el mercado. Quiero creer que la sociedad no se está reduciendo a simples
trivialidades, llena de quasi niños que visten y lucen bonito, que pueden echarse encima el sueldo del mes de sus pardres pero carecen de una pizca de agradecimiento, teniendo en frente un mundo tan grande y diverso.
Un saludoImagen vía