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jueves, 13 de mayo de 2010


Diagrama del "éxito" periodístico

por Wiliam Ajanel

No es noticia que un gran porcentaje de los medios "informativos" están plagados de trabajo seudo periodístico para cumplir con sus cuotas diarias de violencia, morbo y tragedia. Intentar entender como resulta de exitosa esa mezcla descarada de amarillismo e información puede no resultar muy sencillo; después de todo estamos hablando de gente que aunque carezca de un sentido particular de ética, es muy profesional y conocedora de las debilidades sociales en cuanto a material mediático se refiere.

[click sobre la imagen para agrandar]

El diagrama pretende en cierto modo entender cómo se logra una mezcla adecuada para tener a miles de individuos pendientes de la dosis diaria de tragedia y morbo que nos venden los medios, especialmente los seudo noticiarios informativos. Obviamente al ser una visión particular existen elementos que pueden no coincidir en situaciones particulares, pero lamentablemente, esta es una realidad a la cual muchos sencillamente son indiferentes, mientras que otros le sacan el mejor provecho.


Un saludo

viernes, 7 de mayo de 2010


Querido reality show:

por Wiliam Ajanel

No pienses que te desprecio por ser un simple energúmeno o detractor de la modas, aunque sólo ese hecho me alienta a no aceptarte cómodamente como parte de mi vida y de mi consumo individual. Claro que no te desprecio por el simple motivo de intentar engañar mi sentido común y mofarte de la sobria inteligencia que la vida me dio. No es porque me hagas parecer un tipo ingenuo y falto de criterio para darme cuenta de que lo que haces no es más que aprovecharte de ese juego de palabras para divertirte con el rating y esas cosas. Sinceramente, podría pasar por alto todas esas cosas anteriores y pensar que no existen tales motivaciones en tu proceder; pero me encuentro con esto que haces que si me hace aborrecerte:

Me parece indignante que, a pesar de presumir tus dotes de realismo e intentar que nos interesemos por los asuntos que como a humanos nos afligen a diario; no seas más que la copia de un mal guión de telenovela; donde finalmente se pierde toda esencia individual y se procede a inyectarle a la sociedad una dósis mortífera de hipocrecía y falsedad; lo lamento pero fallaste a tu cometido, convertiste gente común y corriente en parásitos del protagonismo y comidilla de cuarentonas y adolescentes emocionalmente inestables. Te desprecio por esto, pero no es de gratis.

Me ofende que intentes venderme tragedia y dolor ajeno; preferiría quedarme con el ya clásico "placement" publicitario de marcas y nombres populares, porque finalmente no son más que eso, productos inertes y carentes de ánimo y sentimientos; no se suponía que fuesen los humanos los que terminaran convertidos en esos productos plásticos, inertes, vacíos y desechables. No lograste tu objetivo, los humanos son cada vez menos eso y más lo que pretendes vendernos.

Me produce nauseas pensar que lo que se suponía que mostarías era el lado humano y simple de las personas; quienes al final no hicieron más que pretender parecerse a los personajes de películas y revistas que tan hastiados nos tenían ya, multiplicaste la vanidad de los mortales y los convertiste en títeres del morbo mediático y comercial.

Me indigna que en nombre de la mejor de la intenciones, pretendas vendernos esa idea de apoyo al talento oculto, a la gente necesitada, a los problemas de los individuos; pero en el fondo todos sabemos que sólo deseas llenar tu cuota necesaria de rating y engordar billeteras de productores y patrocinadores, utilizar humanos como animales de circo para luego desecharlos y en el peor de los casos convertirlos en la comidilla de tu pariente, el "periodismo del corazón".

Pero más pena me da dejar este legado a mis hijos, a las futuras generaciones, me avergüenza pensar que un día uno de esos pequeños me mire con duda en su rostro y me pregunte ¿Por qué? ¿Qué explicación he de darle a un alma inocente de tan perversas y retorcidas intenciones?

Ten por seguro que celebraré el día que te extingas por completo; cuando por fin esa máquina de vender morbo y tragedia haya colapasado por completo, o bien me atreva pensar en la quimera de que se haya logrado superar y adaptarse a los tiempos y las exigencias de un público más refinado y con sentido común.

Si alguna vez te di un poco de crédito, perdoname por tan grave error, te aseguro que nunca más te dare el beneficio de la duda, sencillamente estás podrido y es iluso querer rescatarte; adiós a la oportunidad, rompemos lasos fraternales que quizá nunca existieron, te deseo lo peor y que encuentres el fracaso en el agujero oscuro que tu mismo creaste.

Me despido sin ningún tipo de desconsuelo o tristeza.

Te desprecio.

Att. La parte de mi generación que aún tiene criterio




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miércoles, 17 de febrero de 2010


Cultura independiente vs mainstream; del borreguismo cultural hacia la expresión individual

por Wiliam Ajanel

Un pensamiento precoz que dominó mi mente desde la adolescencia es el hecho de entender quiénes y cómo se determina lo que debe o no divulgarse a nivel masivo en los medios y la cultura entre la sociedad. Inicialmente muchos nos enfrentamos con la desilusión de ver a nuestros héroes de la expresión artística sumidos en el más cruel anonimato popular y preguntarnos ¿Por qué? ¿por qué este hombre tan talentoso no llegó a destacarse? Seguido del abrumador hecho de lo que llamo "talento de microondas" donde sujetos sin habilidades y talentos extraordinarios llegan a la cima de la fama y la divulgación tras su paso por el estratégico y "exitoso" mundo del marketing audiovisual.


Modas, tendencias, formas de pensar que determinan lo que nos rodeará durante las próximas temporadas y épocas del año, suelen reñir con el buen gusto de un grupo limitado y pequeño de individuos a los que les preocupa en ocasiones más el fondo que la forma de estos "productos" de la cultura; llámese música, ropa, literatura, pintura, actuación, etc. El mainstream, como coloquialmente se le conoce a la cultura popular, se ha convertido en un monstruo imparable que domina a la mayor parte de la sociedad, trascendiendo idiomas, razas y geografía.

En contraparte, la cultura independiente [cultura indie le llaman algunos] intenta encontrar espacios de expresión cultural que puedan servir como plataforma para proyectos artísticos de una notable calidad, pero con poca capacidad de difusión; en la actualidad, se puede decir que uno de los medios más útiles para los propósitos de la cultura indie es internet, que por medio de la web y las redes sociales ha logrado vencer una de las barreras más grandes hasta hace un par de décadas: El tiempo y la distancia.

Lamentablemente no ha sido suficiente el acercamiento cultural que ha logrado establecer la cultura independiente por medio de este canal; sigue habiendo grandes desventajas en materia de promoción y divulgación respecto a medios que siguen teniendo una fuerte influencia aún sobre las nuevas generaciones, tales como la televisión, la radio y los medios escritos.

Pero, siendo conscientes de la situación de la situación de ambos tipos de cultura, que lejos de permanecer en confrontación, deberían complementarse ¿Qué solución tiene la cultura independiente para tener un impacto justo y equilibrado en la sociedad y dejar de ser simplemente una plataforma de frikis y excéntricos?

La educación; indudablemente juega uno de los papeles más importantes en la formación del individuo desde temprana edad hasta su realización como profesional. Intentemos imaginar una formación educativa desde las aulas que promueva la búsqueda de la formación intelectual y artística en medios alternativos e influencias fuera de la cultura popular. Siendo que la cultura tiene un impacto potencialmente fuerte en los individuos, no suena descabellado, por ejemplo, pedir a los alumnos que se informen en medios alternativos sobre asuntos que involucran a los medios de comunicación y el arte en general.

Los medios; que sin duda alguna pueden convertir el formato de sus espacios en una plataforma para la divulgación de proyectos artísticos y culturales que puedan influenciar de manera positiva a las masas, y juntamente con esto, dar cobertura a muchos sectores que permanecen en el olvido, tan sólo por ser nichos "no tan rentables"; si se estuviera conscientes de que no todo va a ser negocio, creo que tanto el mainstream, como la cultura indie se podrían complementar.

Los individuos mismos; que no por ser la minoría más pequeña, es insignificante. Quizá este sea el punto más importante para una transición cultural y mediática, si bien es cierto que los medios tienen una fuerte influencia sobre los individuos, estos aún conservan [exceptuando lugares donde no se respeta la libertad de expresión] el libre albedrío; considero justo que cada uno pueda dar un valor significativo a las cosas que consume, la música que escucha, los libros que lee, la ropa que viste; todo esto en un conjunto de juicios de valoración que finalmente van a interferir no sólo en su expresión cultural, sino a un nivel más personal en sus costumbres y modo de vida. Es injusto tomarse con ligereza aspectos que nos afectan directamente como personas.

El individuo determinará si quiere escuchar música basura, leer literatura barata [y está claro que no me refiero al precio de venta del libro] prendas que cuestan dos salarios mínimos y cuyo único beneficio es ese pedazo de etiqueta que traen colgado y una pequeña marca en alguna parte. En fin, cada una de esas cosas que parecen estar dictadas por alguna especie de divinidad en las alturas, pero que en realidad, y siendo un poco utópicos, podríamos pensar que desaparecerían si tan sólo nos tomáramos más en serio nuestras elecciones como individuos.

Para finalizar, considero que no se trata de rivalizar por unos cuantos minutos de protagonismo, o de predicar una especie de superioridad intelectual y moral; ya que tanto dentro de la cultura popoular o mainstream, como en la cultura inependiente o indie, hay cosas que suman a la riqueza cultural de las sociedades, tan sólo es necesario plantearse la manera en la cual ambas formas de expresión cultural tengan un justo y equilibrado impacto en la sociedad actual.


Un saludo


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jueves, 28 de enero de 2010


La paradoja más grande de la televisión; Los reality shows

por Wiliam Ajanel

A diferencia de lo que se cree, la cultura de la telerealidad (reality television) tiene poco más de seis décadas en el aire, por lo que no se puede considerar estrictamente un fenómeno de actualidad en la televisión, uno de los medios de comunicación que continúa siendo de los más grandes y con mayor difusión a nivel mundial.


No me toca hablar mucho sobre aspectos históricos, que fácilmente pueden ser investigados con mayor precisión en alguna enciclopedia en línea o una revista; sólo cabe mencionar, que a nivel global, probablemente los finales de los años noventa y casi toda la década de los dos mil (es decir, del año 2000 al 2010) haya sido particularmente importante para el "boom" de la programación de telerealidad en masa y un éxito comercial y a nivel del mainstream (a nivel popular diríamos).

Lo que también es un hecho irrefutable, es que conceptualmente, la mayoría de estos programas de telerealidad o reality shows, han perdido casi en lo absoluto el sentido por el cual fueron creados; y esto no era más que transmitir por medio de las cámaras, el actuar de personas comunes, en situaciones comunes y "reales". Si nos planteamos la situación actual de muchos de estos programas puede que nuestro rostro esboce una sonrisa sarcástica e incrédula al mismo tiempo.

Como todo aspecto que contenga estrecha relación con lo comercial y lo negociable, la telerealidad no escapó de ser víctima de las ideas mercadológicas de un grupo de "creativos" que sencillamente iban a atender al gusto y las necesidades de las masas, llámese seudo cantantes, personas con problemas de personalidad, miseria humana, discapacidades, y todo tipo de atractivo sociológico que despierte interés, o en el peor de los casos, morbo entre la sociedad.

Así pues, fuimos testigos (desafortunadamente para muchos) de la cúspide y (esperaría yo, o al menos eso deseo) la caída de estos programas, que como mencionaba anteriormente, en un sentido práctico y conceptual, han perdido credibilidad, y no se pueden separar de manera categórica de la siempre auténtica y honesta ficción o fantasía televisiva; ya lo decía alguien por ahí en una frase muy graciosa: "20 reality shows de plástico no me valen un sólo capítulo de mi serie de caricaturas "fantasiosas" favoritas".

La televisión, sin duda ha caído en muchos errores e incoherencias debido a la cantidad enorme de intereses que se mueven en torno a ella, pero una de las más notables a nivel popular (especialmente entre la juventud y la adolescencia) es precisamente la de los programas de la seudo-telerealidad, de este modo diríamos, quiza con un poco de atrevimiento, que son estos programas, la paradoja más grande de la televisión actual, y probablemente de toda la historia de la television.



Un saludo


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jueves, 29 de octubre de 2009


¿Artista? Yo no estaría tan seguro...

por Wiliam Ajanel

En una de tantas alucinaciones mentales y una inevitable curiosidad [es una manera elegante de llamar a la falta ocupaciones y mucho tiempo libre] me pregunté ¿En qué momento se perdió la verdadera noción de lo que un artista es, o debería ser. Mi principal preocupación al respecto es el hecho de que al vernos envueltos en una ola mediática y comercial, sea hasta cierto punto, complicado diferenciar el arte de un mero trabajo de entretenimiento o simple exhibicionismo; tal es el caso de quienes figuran en el mundo de la música y el entretenimiento popular, y que suelen referirse así mismos como artistas, pero apegados un poco al verdadero concepto y el alma de una labor tan noble podríamos preguntarnos: ¿Artista? Yo no estaría tan seguro...

Dentro de las definiciones más básicas de lo que significa el arte encuentro en el diccionario de la RAE estas dos que me parecen muy prácticas y sencillas de entender:

  • Virtud, disposición y habilidad para hacer algo.
  • Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.
Desearía ser mucho más hábil para aún hacer una apreciación más lógica de tales conceptos, pero resulta complicado dada la claridad de los mismos; en cambio, si es posible acercar un poco el concepto hacia ejemplos prácticos del mundo actual que nos rodea.

Haciendo un poco de conciencia sobre el segundo concepto, podemos ver que la expresión individual y personal sobre el la vida, el mundo o la sociedad, en ocasiones se encuentra ausente en el trabajo que desenvuelven muchos de estos seudo artistas, que en el peor de los casos, se encuentran totalmente dispuestos a renunciar a su particular visión de la vida, por unos minutos de fama o por unas cuantas monedas [es obvio que no son unas cuantas] con tal de permanecer en la "escena" y ser alabados cuales dioses del arte que pretenden ser, pero que sin integridad y honestidad alguna, están lejos de serlo.

Dentro de ese mismo concepto [y es notable que no estamos tomando aspectos puntuales de las distintas ramas y disciplinas del arte, más bien un concepto muy vago y hasta elemental] aparece una frase determinante y con mucho significado: " mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada". Si tán sólo tomáramos como parámetro de apreciación de lo que es un artista esta pequeña anotación, se eliminarían de la lista muchos de aquellos que pretenden alcanzar un nivel social, económico e incluso político por medio del arte, está claro que aunque el arte sea tan poderoso como para abarcar estos aspectos de la vida, no se ha pensado, ni se ha apreciado para tales fines. Pensaríamos entonces, que un deseo enfermizo de protagonismo o simple fama, tampoco es una consideración justa para hacerse llamar artista.

Y uno de los puntos más fuertes y que probablemente sea el más ignorado, es la capacidad de interpretación del arte, como expresión humana, y más allá de un simple ejercicio comunicativo, como escribir frases sin sentido, hacer sonar una ojalata o manchar un lienzo blanco con desperdicios. El arte es capaz de despertar el espíritu humano hacia un nivel de apreciación que sobrepasa la cotidianidad y la rutina, es cuanto menos triste, que hoy en día se considere arte, algún tipo de arreglo musical muy vago y hasta disonante, pero que sirve da base para hacer las canciones de moda, de los grupos del momento, sin escatimar expresión alguna, más que el simple hecho de "entretener" y mantener feliz a la gente, al público, más bien a los consumidores.

He considerado tan sólo un concepto muy sencillo, bastante obvio si se quiere, pero que en relación con el mundo actual y la brutalidad de los medios, llega a parecer una idea bastante "elitista" o al márgen de lo que la sociedad actual interpreta como artistas.

Finalmente, me encontré con la tarea de un niño hace unas semanas, donde debía escribir un poco sobre la vida de los artistas más influyentes de la historia. El niño sin duda se ocupó en buscar las fuentes de "información" más inmediatas y resultó que entre Beethoven, Bach y un Mozart, también figuraban los Jonas Brothers. Ignoro si lo hizo a manera de burla o sencillamente para él tenía mucho sentido lo que ponía, pero tan sólo pude asombrarme de cómo los medios han manipulado conceptos tan básicos de la historia de la humanidad para ponerlos al servicio de los intereses corporativos y mediáticos. Nació esta preocupación.



Un saludo

Fuentes
Conceptos de arte por el diccionario en línea de la RAE


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miércoles, 30 de septiembre de 2009


La generación "aprendí a pasar de la publicidad"

por Wiliam Ajanel

Como si se tratara de una mutación genética, muchos de los que a diario consumimos información, entretenimiento y diversión a través de los medios de comunicación, hemos ido desarrollando impresionantes habilidades para "pasar" de la publicidad, en cualquiera de sus formas y expresiones. Es tan normal encontarte a tu sobrinito de 5, 7, 10 años manipulando los controles remotos, ejerciendo su inconsciente derecho de libre elección y auto enseñándose a no soportar el abusivo y abrumador bombardeo publicitario.

Sin duda alguna, el bombardeo publicitario tradicional sigue siendo efectivo, de otra manera no insitirían tanto en crearnos la expectativa con los famosos "cortos comerciales" o "nuestros queridos anunciantes" entre programa y programa. Sin embargo me gustaría hacer consciencia sobre el desgaste y la pesadez que genera la publicidad cuando ésta se promueve de forma desproporcionada y sensacionalista.

Cada vez son menos los anuncios que logran generar algún tipo de interés entre el público, sin mencionar las ya gastadísimas estrategias del amarillismo, el doble sentido, el exhibicinismo sexual, las estafas médicas, las recetas para adelgazar, entre otras; que en conjunto han creado, o van creando en nosotros un mecanismo automático que nos advierte, sobre el estar o no dispuestos a tolerar largas horas o espacios de publicidad, sencillamente cambiamos de canal, de estación de radio, de página de la prensa, y hoy en día, y cada vez más, de página web [cuando el click de cerrar ya no es suficiente].

Siendo optimistas, consideremos que en un tiempo no muy lejano, podamos conocer a la generación "aprendí a pasar de la publicidad". Y no porque la publicidad sea malévola, sencillamente porque esto mismo moverá hacia la creatividad publicitaria, donde la gente se atreverá a hacer cosas diferentes para recuperar la atención perdida por el paso del tiempo, el cansancio de los consumidores y la falta de creatividad.

Esa generación que aprenderá a no tolerar que el 50% de sus pantallas esté tapizado de anuncios publicitarios; esa generación que aprenderá a apagar la radio cuando los anuncios duren más de un sagrado minuto; la generación que depositará el periódico en la basura cuando este contenga más páginas publicitarias que información. Esa generación que no estimará el engaño, la estafa, el abuso y las malas prácticas "comerciales".

Los medios necesitan vivir de algo, eso está muy claro, pero ¿es este el costo de acceder a la información y el entretenimiento? ¿mantenernos casi hipnotizados con bombardeos publicitarios que rayan en lo absurdo? Yo creo que no, desde hace un tiempo también se han ido viendo nuevas estrategias y técnicas publicitarias bastante efectivas que enganchan a la gente sin necesidad de tratarlos como a zombies, o en el peor de los casos, como animales irracionales.

Será cuestión de tiempo entonces, para que surja esta generación "aprendí a pasar de la publicidad", o para que los directivos, creativos y publicistas se planteen mejores formas de llegar al público sin ser molestos y ofensivos.

Por mi parte puedo decir que ya soy de esa peculiar y diminuta generación ¿Y tu?




Un saludo

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lunes, 31 de agosto de 2009


"Tartracina periodística"

por Wiliam Ajanel

La tartracina, conocida en la Unión Europea como E102, y más comúnmente como Amarillo No.5

La Wikipedia dice de la tartracina: La tartracina es un colorante artificial ampliamente utilizado en la industria alimentaria. Pertenece a la familia de los colorantes azoicos (los que contienen el grupo azo −N=N−). Se presenta en forma de polvo y es soluble en agua; haciéndose de color más amarillo en tanto más disuelta esté. Es compatible con la lactosa y el ácido ascórbico.

Sinceramente lo mío no son los compuestos orgánicos, ni los colorantes alimentarios, pero me permití hacer esta notación para de pronto hacer una descarada analogía sobre el ya clásico tema de la prensa amarillista.


Intentaré modificar el concepto de la tartracina, para definir algo de lo mucho que se está haciendo hoy por la mayoría de los medios de comunicación con tal de meternos la idea de un trabajo periodístico "arduo y efectivo"

La tartracina periodística es un colorante artificial, ampliamente utilizada por la industria de la información. Perteneciente a la familia de los colorantes sensacionalistas. Se presenta en forma de noticia y es soluble en cualquier medio de información.; haciéndose de color más amarillo en tanto más muertos, asesinatos y crímenes tenga en el titular. Es compatible con la prensa rosa y el ácido informativo.

Quisiera ser más creativo y profundo en mi ponencia, pero cuando miro cosas como la de la imagen de arriba, mis explicaciones resultan cuanto menos, escasas.

Sólo cabe mencionar que llevó muchos años para que en mi pueblo [seudo ciudad] llegáramos a contar con un periódico informativo de gran circulación e influencia en la sociedad, lamentablemente [ignoro si por causas verdaderamente fuertes o una especie de denuncia] están convirtiendo en el modelo de prensa amarillista que la sociedad no necesita.

Finalmente, este titular me impactó bastante, y no necesariamente por lo que cuenta, más bien por las formas, en fin, como suelen expresar frases comunes: Si esto no es amarillismo, ya no se lo que es amarillismo.



Un saludo
Imagen de portada vía

martes, 21 de julio de 2009


Los medios mienten bla bla bla ¿A quién creer entonces?

por Wiliam Ajanel

Cierto grupo de individuos dejamos de consumir desde hace mucho la información mal empacada y de dudosa objetividad que nos venden algunos medios tradicionales. Sin duda alguna han rendido un pequeño fruto las constantes críticas y señalamientos hacia el conflicto de intereses que sufren las grandes corporaciones informativas de la televisión, la radio y la prensa, y sin duda esto ha colocado en la cuerda floja la credibilidad de los medios masivos [mass media] y ha hecho volcar el interés de un reducido grupo que conserva el interés por la objetividad hacia los medios alternativos, específicamente hacia internet, la pregunta es ¿Podemos y estamos preparados para generar información creíble y objetiva desde internet?

Sin duda, la revolución de las redes sociales y la creación de proyectos ha permitido mantener la información fresca y en manos de el público que tiempo atrás se sentaba a esperar la información en vez de generarla, probablemente esto tenga varias consecuencias a largo plazo, y una responsabilidad enorme que incluye un mínimo apego a la objetividad y la utilización correcta de los medios alternativos.

Pero aún con la conservación de los medios alternativos, seguimos teniendo el problema del conflicto de intereses, después de todo el ser humano siempre estará inclinado a defender sus posturas ideológicas más allá del amor por la información, y surge otra duda, sino podemos confiar ni en los medios tradicionales y los alternativos ¿A quién creer entonces?

Sencillamente no podemos poner nuestra confianza ciega en ningún medio y mucho menos en un individuo, la principal labor del ser humano es tratar de entender su entorno por si mismo, más allá de sus prejuicios y educarse para poder contrastar la tormenta de información a la cual está expuesta a diario. Enseñarle a las nuevas generaciones que los medios y las personas pueden equivocarse, que en muchas ocasiones el engaño está al acecho de individuos que prefieren dejar en manos de los medios la educación, formación e información de sus hijos, que posteriormente se acomodarán y acostumbrarán a creer todo lo que ven, leen y escuchan.

El trabajo más grande está en los individuos y no en los medios, sería mucho pedirle a una corporación que deje a un lado sus intereses económicos [de los cuales viven , después de todo es un negocio] y los políticos [a los cuales se deben en algunos casos] sería hasta iluso pretender que la objetividad sustituya al amarillismo y el morbo que actualmente engorda los bolsillos de cientos de directivos. La responsabilidad queda sobre el pequeño remanente que siempre se ha cuestionado y mostrado escepticismo hacia los medios y la información que estos venden.

La diversidad se hará cargo de la otra parte, después de todo los medios existen y mutarán hacia prácticas incluso más persuasivas para hacernos creer en la indiscutible calidad de opinión y verdad que poseen [obviamente como no están en lo correcto en todo, tampoco todo es incorrecto] y dada esta circunstancia quienes deben ser mucho más conscientes y sigilosos son los invidividuos, para procesar todo lo que sus sentidos pueden contactar, y es donde la mayoría prefiere no "perder" el tiempo y seguir manteniendo el estado actual de las cosas.

Así pues, considerando que no se puede demandar muchos cambios en la objetividad de los medios actuales, y por mucho que estos mejoren, al final la responsabilidad es sólo nuestra, de leer, educarnos, informarnos, preocuparnos por saber hacia donde nos dirige equis o ye inforamación y lograr así una sociedad más crítica.

Como siempre soñando despierto...


Un saludo
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miércoles, 15 de julio de 2009


La información ¿Nace o se hace?

por Wiliam Ajanel

Esta duda se puede plantear desde un punto de vista filosófico, y también desde un punto de vista científico, interesa para fines de esta reflexión el segundo. Realizando el atrevimiento de tomar como ejemplo del primer principio de la termodinámica y la conservación de la energía que dice que la energía no puede crearse ni destruirse, tan sólo transformarse, podríamos asociar este concepto a la información que percibimos los seres humanos, en este caso aquella que es distribuida por todos los medios de comunicación tradicionales y alternativos. Diríamos entonces que: La información, no se crea ni se destruye, tan sólo se modifica o transforma.


Cuando hablo de información, me refiero al conjunto de datos, hechos e ideas que conforman y construyen el conocimiento humano, que delimitan una ruta específica de acontecimientos o ideas que se dan por ciertas y procesadas. Partiendo de este concepto notamos la importancia que posee la información para la sociedad, el progreso y la verdad.

Es aquí cuando este pequeño atrevimiento de asociar la información con el principio de la conservación de la energía toma importancia, respecto a los medios por los cuales esta es distribuida y canalizada. La información goza de cierto relativismo y asociación individual que la hace vulnerable en cuanto a objetividad e importancia, [prueba de ello es que este artículo para algunos puede parecer una valiente tontería, mientras que para otros puede resultar un concepto interesante] pero que en ningún momento esto debería ser interpretado como una oportunidad para obviar el concepto más básico de objetividad y verdad.

Lamentablemente, la información ha sufrido un conflicto de intereses entre quienes poseen y manejan dicha información y quienes financían e interponen sus intereses económicos, políticos, individuales, y otros. Mientras que la mayor parte de la sociedad receptora de tal información posee muy pocas herramientas e incentivos o motivaciones para contrastar los hechos y las ideas, dejando así una puerta abierta al engaño, la ignorancia y la manipulación, de cientos de grupos de presión e interés que buscan que prevalezca el status quo, el desorden y la ignorancia, ya que como suelen decir: Una sociedad ignorante, es una sociedad manejable...

Pero ¿qué podemos hacer aquellos que percibimos la realidad a luz de las pruebas y los hechos, y no de los medios? Sin duda alguna resulta una tarea compleja y muy poco rentable, ya que requiere tiempo, investigación, formación y un mínimo de educación. Afortunadamente, y trasladándose a los medios alternativos, específicamente internet, brinda en algunas ocasiones una herramienta importante de comunicación, donde muchos proyectos buscan dar luz y voz a los hechos y las ideas que merecen ser discutidas y trasladadas, donde la información y la construcción de ideas obedecen a un concepto sencillo de objetividad y verdad.

Pero aún así, siguen siendo muy pocos los espacios, donde el ciudadano común [aunque de comunes no tenemos nada] puede expresar sus dudas, sus inconformidades y sus ideas, desde lo individual hasta lo colectivo. Los medios tradicionales [televisión, radio, prensa] sueñan [o quiza no] con un sistema de interacción como el que ofrece internet, donde la discusión y la opinión no se hacen esperar y se refleja un sentir basado en la objetividad, y no en los intereses de una editorial o una junta corporativa que a su vez obedece a "otros" intereses varios y así forman una cadena enorme de intereses y muy poca objetividad y neutralidad.

Indudablemente internet, por medio de las redes sociales y otras herramientas, tampoco ha logrado superar del todo la tendencia a la manipulación de la información, pero en cambio si ha permitido el surgimiento de pequeñas voces o proyectos que buscan desinteresadamente informar y formar, por medio de la exposición de ideas y la comunicacíon de hechos que obedecen cuanto menos a un mínimo de objetividad, informacion pura o ideas que pueden ser fácilmente debatibles.

Resulta entonces, que el trabajo de trasladar y procesar la información resulta más importante incluso que el de la selección de la información, un pequeño ejemplo podría ser el titular de una noticia: "Un hombre rescata a un oso koala de un incendio" Donde no se entra a juicios de apreciación o manipulación corporativa o de grupos de presión, y se deja la puerta abierta a que sea el individuo quien busque entender un hecho, que se vería muy distinto si en su lugar pusiera. "Un hombre rescata a un oso koala de un incendio provocado por la salvaje deforestación que promueve Enemigos del Mundo Corp."

Indiferentemente de las causas o motivadores, debe ser el individuo el que interprete la información a la luz de los hechos, la objetividad y la neutralidad. ¿Con qué titular te quedas?


Y respondiendo a la duda planteada en el titular: La informacion ¿Nace o se hace? que más abajo respondo con esta pequeña comparación: No, la información, no se crea ni se destruye, tan sólo se modifica o transforma. El problema es ¿Quienes la transforman y bajo qué intereses? No dejemos de hacernos estas preguntas.



Un saludo
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jueves, 9 de julio de 2009


Credibilidad 2.0 ¿Nos toman en serio?

por Wiliam Ajanel

Hace un par de semanas, un grupo de estudiantes tuvimos la oportunidad de discutir aspectos de la estructura de tesis con algunas autoridades de la universidad, y al llegar al punto de las referencias o fuentes de información, se nos recordó, que la Wikipedia e internet no son fuentes fiables. Por un momento me sentí incómodo, porque dada la temática de mi estudio [Publicidad No Tradicional] me resulta complicado encontrar información en libros de papel e incluso revistas. Seguidamente me plantee ¿Cuál será el problema de credibilidad de internet como medio alternativo de información, y de quienes estamos involucrados en la web 2.0?


A mi mente vienen y saltan varios aspectos que probablemente sean los más importantes.

Uno de ellos tiene que ver con la percepción que se tiene de internet como medio alternativo y de la juventud que posee en términos de comunicación social. Existen ciertos prejuicios, basados probablemente en experiencias desafortunadas, donde se piensa que internet no goza de la suficiente credibilidad como para ser tomado en serio.

En el caso específico de la Wikipedia [que en lo personal me parece un modelo aceptable de moderación y objetividad] el mayor prejuicio es probable que vaya del lado de los créditos y las personas que modifican y alteran la información para entregar artículos, donde a juicio de entidades educativas y profesionales, no existe un método de comprobación académico de los colaboradores. Cuestión que me parece injusta en el aspecto informativo, ya que en la práctica, tales colaboradores, tienen la sutileza de referenciar las citas bibliográficas y en armonía con otros colaboradores logran poner a disposición aspectos relevantes de las distintas temáticas que se manejan en la Wikipedia.

Por otro lado estamos los bloggers [o blogueros, como guste] que desde un punto de vista muy personal y otros más especializados, realizamos la labor de opinión, información y divulgación, de contenidos que en su mayoría están enfocados hacia una comunidad bastante diversa respecto a sus necesidades, pero que en un determinado momento [aún careciendo de "créditos académicos" ] realizamos una labor pequeña de investigación e información para emitir nuestros juicios o realizar los contenidos; al menos este debería ser el parámetro básico.

Sin embargo, en este último caso me temo que existen grandes deficiencias a la hora de preparar contenidos, ya que muchos a falta de una formación e información mínima, incurren en el pecado de desinformar o realizar opiniones irresponsables, colaborando así con la confusión, y promoviendo en un grado peligroso a la ignorancia de la comunidad.

En el lado de la información y los sucesos, también contamos con servicios como el ya famoso Twitter, que en estos últimos días por fin he encontrado útil como herramienta de información en tiempo real, que brinda un mínimo de diversidad a la información que ayuda a contrarestar la inevitable tendencia idealizada de ciertos medios masivos tradicionales como la televisión, la prensa escrita, etc.

Y así podríamos seguir enumerando cientos de herramientas y filtros sociales de información disponibles en internet, que podrían y serían perfectas herramientas de referencia válidos, no sólo en el ámbito educativo, sino también en el laboral y toda actividad involucrada con la vida en sociedad.

Trascender a nivel social en la vida de las personas, y no tan sólo en el plano del entretenimiento, sería uno de los logros más grandes que se lo puede reconocer a las nuevas generaciones 2.0, que desde lo invididual y lo corporativo, hacemos esfuerzos día a día para integrarnos a la nueva era de la información, que va más allá de representar una simple moda, proyectándose como una visión al futuro de las comunicaciones. Trabajo, responsabilidad y mucha conciencia, un camino largo para que comiencen a tomarnos en serio...


Un saludo.

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sábado, 4 de julio de 2009


Precaución: Mantenga fuera del alcance de los niños

por Wiliam Ajanel

Conociendo la enorme capacidad de influencia y de la dificultad que representa aún para un ser adulto diferenciar y contrastar la información que recibe a través de la televisión, resulta casi que un compromiso moral mantener a los niños alejados de tan peligrosa herramienta de confusión. Y es que para muchos padres se ha vuelto una especie de odisea controlar el contenido que circula por las redes del cable y la televisión, ningún horario escapa al amarillismo, el morbo y la sobrecarga de violencia e ignorancia que el un día rey de los medios, pone a disposición a diario.


Y es que ni siquiera la doble moral de quienes se dicen defensores de los derechos de los consumidores han logrado contrarestar el nivel de desinformación y violencia a la que se exponen miles de niños alrededor del mundo. Sencillamente resulta complicado tener que explicar a un pequeño por qué es necesario que algunas cadenas de noticias pongan fotos y videos explícitos al horario de mayor gusto para ganar rating, ellos no lo entienden, ellos solo ven cadáveres y cuerpos putrefactos tirados en las calles.

Es complicado tener que explicarle a un niño que la mayoría de la publicidad que está en los intermedios es una estrategia de engaño y que es muy improbable que enviando un mensajito de texto se vuelvan millonarios.

Resulta penoso tener que enfrentar la realidad de escenas eróticas y morbosas que se han colado en el horario familiar, videos musicales, o publicidad pasada de tono, pero que eso si: No exhibe ninguna desnudez explícita, aún cuando esta pueda estar desprovista de todo ánimo de perversión o vulgaridad.

Resulta completamente innecesario exponer a un infante al constante ataque publicitario, político o demagógico, ellos que sobrados de ingenuidad, y sobre todo de poca habilidad de malicia, guardan en sus mentes la increíble cantidad de información de dudosa objetividad y moral.

Alejarlos de la televisión no nos hará el trabajo más fácil a los adultos, sencillamente evitaremos que circulen la incómoda senda del amarillismo que nos ha tocado vivir a muchos, en el tiempo en que la revolución de los medios disparó todo tipo de basura que en pequeña o gran escala, afectó nuestra percepción del mundo.

La responsabilidad más grande está en nosotros, en qué queremos dejarles a las futuras generaciones y si aún cabe la posibilidad de intentar cambiar el rumbo y la temática de los contenidos en la televisión. Recordemos que los niños no son tontos... solo son unos enanos que un día nos reclamarán el tipo de mundo que hemos construido...


Un saludo.

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lunes, 29 de junio de 2009


Cuestionar la información, el deber del ser pensante

por Wiliam Ajanel

Si fuera niño me encantaría volver a esas aulas y que lo primero que me enseñaran a escribir fueran las siguientes preguntas: ¿Quién? ¿Por qué? y ¿Para qué? Y es que no hace falta abrumar a los niños con pesadas cátedras de filosofía, cuando se puede comenzar por algo tan sencillo como el arte sano de cuestionarse. Inevitablemente, una persona que aprende a cuestionar su entorno, pronto aprenderá a interpretar la realidad tal y como es, sin engaños, sin estafas, sin ignorancia y desinformación. Pero lejos llegamos sin darnos cuenta de que culpa de la ingenuidad y la falta de escepticismo, incontables personajes de la historia se han burlado de pueblos y generaciones enteras.

Y es que el poder de los medios sobrepasa la misma integridad de los humanos como personas inteligentes y capaces de razonar, y con la mala combinación de una educación mediocre, hacen que cada día sean más las personas que dejan el destino de la información en manos de intereses mezquinos y personalidades de baja moral. No es extraño encontrarse con noticias y artículos "seudo científicos" que alarman a la gente sobre su situación médica, emocional y física. Salen al mercado medicinas "milagrosas" que pueden curar el mismo cáncer que por años los médicos han atacado, pero no han podido eliminar.

Es tan normal encontrarse con cada desvarío de algún mercenario malintencionado, que utiliza a los medios a su antojo para respaldar sus intereses económicos o políticos, diciendo toda mentira y engaño posible, porque desde un micrófono y detrás de una cámara "Todo es Posible". Sin embargo me temo que tales personajes no sean culpables del engaño y la mentira que se mueve a través de los medios. Una vez más, como sociedad fallamos al permitirnos el lujo de ir con los ojos vendados, corriendo detrás de ilusiones y rostros bonitos que nos ofrecen la felicidad y el bienestar, a tan sólo 10 pesos la libra más costos de envío.


Siendo más duros y afinando un poco más la vista nos encontramos con las noticias, la información y la prensa. Noble labor la de miles de personas que se esfuerzan y trabajan por ofrecer al mundo la realidad de las cosas con el riesgo que tal trabajo supone. ¿Pero qué sucede cuando la voluntad del periodista/reportero/camarógrafo/etc. se ve influenciada por la mala ética de los dueños de los medios? Sencillamente nos comemos verdades a medias, e incluso mentiras disfrazadas, que no aprendimos a cuestionar, por pereza o falta de información.

El deber de todo ser pensante e inteligente debe ser siempre cuestionarse, sobre el mundo, la sociedad, la información, el mercado, y todo aquello que pueda interferir en la vida del ser humano y los individuos, y de este modo evitar ser presa de las estrategias formuladas por mentes siniestras que buscan llevar adelante sus planes ilícitos y sus ideas torcidas, después de todo, por cada persona que produce una buena idea, hay miles más que tienen otras no muy buenas, pero que con una buena inversión de capital y divulgación en los medios puede llegar a ser tan próspera como venenosa.


Cuestionar amigos, esa es la clave para llegar a ser parte del reducido grupo de gente que no acepta el mundo como se lo venden, estoy seguro que pocos nos atreveríamos a dar de comer a nuestros hijos algo que nos vendieron mientras estábamos dormidos, exactamente lo mismo pasa con la información que obtenemos a través de los medios.

Por último, recuerdo que de niño tuve la oportunidad de toparme con anuncios de televisión que promocionaban una famosa pulsera [olvidé el nombre por suerte] que tenía ciertas piedras con propiedades curativas y no se que más. Recuerdo que estuve mucho tiempo queriendo juntar dinero para regalarle una a mi madre [ingenuidad infantil] hasta que por medio de la sutileza de un amigo me enteré de que no era más que un truco para que la gente comprara y se sintiera mejor, pero que en realidad era algo tonto pensar que una pulsera tuviera propiedades curativas [es obvio que no fueron las palabras que utilizó mi amiguito] y finalmente decidí regalarle unos vasos a mi madre, que no curaban pero si la hicieron sentir mucho mejor...

Las penas que me hubiera dado la famosa pulsera, pero se que hay miles de personas que siguen consumiendo tales productos, y quizá en el fondo no sea culpa de ellos, sencillamente, no los educaron...


Un saludo

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martes, 23 de junio de 2009


De cómo la publicidad se hizo despreciable

por Wiliam Ajanel

Lejos de lo que se esperaba de la publicidad, y de su verdadera función como elemento de alcance, información y diferenciación para presentar y promocionar un producto, se ha convertido en una molestia y una actividad fastidiosa para una buena parte del público. Ni diseños extravagantes o fuertes campañas con personalidades famosas lograrán dar marcha atrás a todo un camino de desaciertos, ya que, producto de la evolución y expansión de los medios tradicionales y no tradicionales, la publicidad ha ido ocupando espacios "sagrados" para la vida de los individuos, y precisamente esa podría ser la mayor molestia entre las actuales generaciones que sencillamente hemos aprendido a pasar de la publicidad, porque se hizo despreciable.



Parecen muy lejanos los días en que ver o escuchar un anuncio en la televisión y la radio era motivo de curiosidad e interés por saber las novedades, por escuchar aunque fuera por un instante eso novedoso e interesante que nos ofrecían los productores y comerciantes. Definitivamente la labor publicitaria, que incluso se considera como un arte, tenía un valor en la mente de las personas que deseaban y necesitaban saber de lo que se estaban perdiendo. Sin embargo, hubo un momento crucial en el que la saturación de los medios y los "clientes" hizo desviar el curso de la publicidad, convirtiéndola en ente primordial para el funcionamiento de los mismos medios. Por supuesto, resultó un excelente negocio.

Como la mayoría de cosas en esta vida, en una pequeña porción dejan con la curiosidad de esperar más o incluso llegar a necesitar más, pero la ambición y la avaricia superaron el interés por mantener al público contento, y pasaron de tener pautas publicitarias de 5 minutos, a las ya conocidas y despreciables pautas de hasta 15 minutos de publicidad tanto en la radio como en la televisión, una total falta de respeto hacia miles de usuarios que aprendimos a tolerar semejante barbaridad.

Los medios impresos no tardaron en adoptar la idea, y los diarios "informativos" comenzaron a abarrotar sus páginas con hermosos anuncios publicitarios que incluso servían para llenar los espacios vacíos que dejaba la falta de información periodística e importante, es vergonzoso abrir un matutino que en su mayoría sean páginas amarillas, publicidad corporativa y anuncios varios, pero aún así, teníamos y debíamos seguir tolerando tal actitud. Todo esto sin mencionar la cantidad de contaminación audiovisual en las calles, carreteras y espacios públicos, comenzamos a notar que no podíamos caminar distraidamente sin toparnos con alguna valla publicitaria o un poste tapizado de afiches [impresos] de colores.

Seguramente muchos adolescentes y niños de las nuevas generaciones lo perciban como algo tan normal, pero tu que te has sentido identificado con todo lo que anteriormente se ha expresado, pensarás incluso en antiguas generaciones que pasaron sus días sin contar con tal expresión de mercadeo publicitario y contaminación audiovisual.

Pero llegó el siglo XXI y parecía que todo marchaba con éxito en internet, la nueva esperanza de los medios alternativos y una oportunidad única para apostar por lo novedoso, lo diferente, lo creativo. Y sin más la tendencia de la publicidad prevaleció en la red, cientos y miles de páginas atiborradas de banners, adsense y enlaces a las loterías millonarias. Estaría de más hablar sobre la manera en que internet también cayó presa de la avaricia y el engaño publicitario, las pruebas saltan a la vista, y a la par de la insistencia de los medios, está la habilidad del individuo, que ingeniosamente ha aprendido a evitar la publicidad a toda cosa, creando programas como el ad-block para el uso en internet, cerrar ventanas de dudosa credibilidad, calcular tiempos en las pautas publicitarias en radio y tv, pasar de las páginas de los diarios y crear una especie de bloqueo mental para todo aquello que consideren basura.

¿Cuál es el rumbo de la publicidad dentro de los medios? ¿Seguiremos jugando al gato y al ratón, en tanto que se nos ocurre una buena manera de crear el interés en el público para dar a conocer las novedades del mercado? Sencillamente se me ocurre que los creativos y encargados de manejar los planes de medios, tienen un reto enorme encima, y es precisamente anticiparse al desprecio del público y hacer publicidad más amigable, publicidad que deje de ser un "bonito anuncio" un "bonito cortometraje" que a la de dos se olvida y se sustituye por el próximo. El trabajo consiste en mejorar la creatividad y acercarse al público sin robarle sus espacios favoritos, sus programas favoritos, sus canciones favoritas.

A pesar de todo la publicidad sigue teniendo vida en su formato "original", sin embargo los objetivos cada día son más difíciles de alcanzar, y es obvio que no se puede esperar resultados diferentes haciendo las mismas cosas. Espero y podamos en esta generación interpretar el mundo de manera diferente, y crear plataformas tolerables para el ejercicio publicitario, que en si no es ni maligno ni deleznable. Todo es cuestión de dejar de hostigar al público y tratarlo con respeto.


Un saludo

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miércoles, 17 de junio de 2009


No se llama música, se llama marketing audiovisual

por Wiliam Ajanel

Cuando tenemos una noción básica sobre el funcionamiento del marketing [mercadotecnia si se prefiere] entendemos como funciona el mundo del entretenimiento y los medios de comunicación social. Lamentablemente, las artes no escapan del engaño y la farsa que existe detrás de cientos y miles de grupos que se autoproclaman musicales, pero que en verdad, y para conocimiento de todo el público deberían llamarse con toda propiedad y justicia: Marketing audiovisual.


No está de más dar una pequeña explicación sobre el marketing como herramienta de comercialización y ventas, sería Phillip Kotler quién definiera el marketing como:


El proceso social y administrativo por el cual los grupos e individuos satisfacen sus necesidades al crear e intercambiar bienes y servicios...

Especial interés en la palabra crear. La relación inicial que hay entre la supuesta música y el marketing es la proyección que tiene al ser llevada hacia adelante como algo que cubrirá una o varias necesidades en particular, es decir: Se obvia por completo el hecho de que la música sea una expresión artística, egocéntrica hasta cierto punto y que se sujeta a reglas muy elementales para ser considerada como tal; en cambio, el marketing audiovisual busca, por medio de un análisis de mercado donde se obtienen datos precisos sobre el público, llenar las expectativas del público, en palabras sencillas: Lo que a la gente le gusta oír.

Sin entrar en detalle de géneros musicales, se pueden mencionar aspectos básicos que en el pasado se daban conforme un orden natural y un tanto espontáneo con los famosos "rockstars" que definieron un estilo de vida bastante glamoroso y excéntrico, pero que ahora son parte de un perfil necesario para todo aquel que sea tomado como un buen ejemplar para la industria de la "música" [repito, se llama marketing audiovisual] por ejemplo:

Muchas bandas de rock, diríamos a mediados de los 70's y a inicio de los 80's iniciaron una especie de estética que les llevó a tener cierta admiración y reconocimiento por sus seguidores, expresando rebeldía y un tanto de excentricidad para diferenciarse del resto de bandas, mientras que hoy en día, es escencial que el "músico" o la estrella musical, disponga de una imagen [imagen de marketing] que le lleve a ser reconocido y parecer interesante al público al que se dirige [una estrella de pop utilizando colores pastel, ropa bonita, peinados juveniles, etc. Un cantante de reguetón visitiendo pantalones flojos, cadenas de oro y lentes oscuros. Un cantante de happy punk... bueno, sin comentarios].


En el pasado, muchas bandas o artistas musicales eran objeto de escándalos públicos, debido a su comportamiento [hay que reconocer que algunos sencillamente tenían problemas mentales] y actitud en su vida cotidiana y personal, no era parte ni de su imagen como artistas, ni tampoco les interesaba dar a conocer esos aspectos de su vida, sencillamente actuaban espontáneamente y los medios encontraron un jugoso filete para aumentar sus ingresos y engordar sus bolsillos. Hoy en día es tan fácil darse a conocer y crear una plataforma mediática si se quiere ser un "artista famoso", se hacen una película porno, aparecen en la fiesta del fulanito de tal, aparecen un reality show mostrando lo interesante que es su vida, o sencillamente se exponen al público con gran necesidad de protagonizar.


La lista de ejemplos podría ser enorme, el punto principal aquí, es que todos estos aspectos que hoy se consideran como parte de la vida de un músico y toda la plataforma comercial que los acompaña en el pasado no era más que consecuencia del éxito personal como artista y músico, la gente hacía música, cantaba canciones que el resto del público podía interpretar como propias, vivencias personales o letras sentimentales que podían atravesar la barrera de la indiferencia y hacer eco en el sentido auditivo de la gente. Hoy nada de esto es o se quiere que sea espontáneo, han hecho de la música un negocio, muy bien elaborado por cierto, porque la gente que hay detrás de toda esta industria no es tonta y mucho menos ignorantes.

Mi principal preocupación es que se siga engañando al público con la idea de que están consumiendo música, porque aunque tenga la forma, los sonidos y la estructura de música, no es más que un producto elaborado [bonito, feo, innecesario, etc] que puede tener o no éxito en el mercado al que se dirige, funciona tal y como podría funcionar una lata de atún, que si se le hace buena promoción, una buena imagen, una buena distribución de canales y medios, llegará a tener tanto éxito como latas de atún existan en el mercado.


No digo que la música esté limitada al ámbito independiente y que todas las bandas controladas por disqueras y firmas transnacionales sean producto del marketing, pero si medito sobre las características y parámetros que deben considerarse para promover algo como "música", porque es necesario llamar las cosas por su nombre, porque no estoy dispuesto a considerar música algo que fue previamente analizado con tablas de segmentación, la música por definición es un arte, una expresión del humano, y en lo personal la considero como una extensión de las emociones humanas.

No se puede entonces, poner a la par de algo que es por naturaleza, espontáneo, natural y emocional, algo que resulta de la fabricación de ideas basados en una demanda de mercado y que obedece a parámetros estrictamente económicos.


Por último, un amigo me comentó sobre una nueva banda de "punk" y me dijo que si era buenos y lo otro, y al preguntarme lo que yo pensaba respondí: Son buenos en lo que hacen, pero no lo considero música, como producto les veo mucho futuro, saben qué cantar, qué letras escribir y a qué público dirigirse, pero eso no es ser músico, eso es ser un buen comerciante.
Así que de vez en cuando me parece que es bueno plantearse si lo que disfrutamos es música, o sencillamente consumismo marketing audiovisual.


Un saludo y como siempre, las cosas por su nombre.

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sábado, 2 de mayo de 2009


MTV el canal que un día fue musical

por Wiliam Ajanel

Como versa aquel viejo dicho, en casa de herrero, cuchillo de palo. Así se puede definir la actual situación del gigante de la televisión "musical" MTV o Music Television [aunque hoy suene a ironía] que se ha convertido en un nido de telebasura y que ha sabido aprovechar la mercadotecnia para posicionarse especialmente entre los adolescentes. Quién iba a pensar que un día, este canal de videos musicales, irreverente por excelencia y como herramienta de escape para los jóvenes de aquella época de los ochentas cuando dio inicio, iba a terminar convertido en una fábrica de trivialidades y cultura popular, que hacen un complemento perfecto a la decadencia de la televisión actual.


El dominio de la fama, el glamour y sobre todo del negocio que representa a gran escala la música, convirtió a esta enorme cadena de ser una promesa musical en un simple objeto de marketing, que tal y como lo hiciera cualquier otra cadena internacional y famosa, utiliza, hace, crea y desecha a conveniencia el arte de muchos que compartiendo objetivos similares [seudo músicos que solo les interesa el dinero] y otros un tanto ingenuos [músicos que les interesa la música] acaban siendo desplazados y devorados por medio de programas que exponen cosas tan ajenas a la música [si, me refiero a los estúpidos reality's] y generando cada día un público más inclinado hacia el amarillismo y la poca calidad musical.

Desde hace muchos años, MTV dejó de ser para muchos un referente musical, y pasó a formar parte de ese monstruo de las comunicaciones llamado televisión actual. Sin retomar la ya gastada discusión sobre la pésima calidad de los programas de televisión, hay un punto que remarcar en cuanto a este canal [o cadena de canales] y es el tema de la promoción musical. Si ya de tiempo atrás era difícil tener acceso a cierto tipo de música [no digamos buena o mala] que colaboraba con la diversidad, con este tipo de influencias en los medios, se da una falsa idea sobre lo que es la música actual, llevando a la cúspide aquellas expresiones que llenen todos los aspectos de marketing para merecer un espacio en tan "prestigiosa" cadena de televisión.

La división de canales y una supuesta segmentación [es decir, dividir por grupos afines] no es una medida que colabore a la diversidad y promoción del arte de la música. Está claro que los objetivos de MTV son distintos en este sentido, después de todo es un negocio, pero no se puede caer en el error de vendernos la idea de canal musical, siendo esto una total mentira ante la programación que actualmente ofrecen. Las futuras generaciones merecen algo mejor que esto, y reconocer desde ahora que este canal, ha dejado de ser musical, para convertirse en comercial netamente, poner 10 o 20 videos al día no hará la diferencia.

Definitivamente el mundo de la música en la televisión debe sufrir una revolución, si realmente se lo quiere tomar como algo serio nuevamente, como lo era MTV al inicio, y darnos a los televidentes la sensación de que realmente están ofreciendo música de calidad y con la mayor diversidad posible, es increible ver como los "músicos" más exitosos resultan siendo aquellos que han caído en la necesidad y bajeza de promocionar aspectos de su vida privada con tal de tener un poco de reconocmiento popular.

Por último, un día decidí verme la programación entera del canal MTVlatinoamerica , me dio mucha indignación [no se si tanta porque ya me lo esperaba] ver por lapso de unas 4 horas un canal lleno de reality shows, de gente que en la vida había escuchado, problema de supuestos adolescentes y reportajes de los últimos chismes de la farándula [no se quién es esa señora] terminé abrumado y preguntándome a mi mismo ¿Y esto es un canal de música?

Lamento en lo que se ha convertido hoy MTV, y me gustaría expresar: No me interesa saber cuál es la última de Britney Spears borracha, no me interesa saber la vida de 5 adolescentes hijos de millonarios, ni que quiere la hija de mi vecina para sus 15 años, si pongo un canal de música es para eso, para ver música, al igual que entro a una carnicería para comprar carne y no espero encontrarme con una venta de armas allí dentro. Un canal puede si, tener complementarios como una farmacia vender chicles, pero exponer cosas que rayan en lo ridículo y lo trillado, me parece una burla. Si queremos encontrar música, intentemos hacerlo [como hago desde hace mucho] por medio de internet, o esperar que ocurra un milagro con la televisión musical, porque hoy en día eso no existe.

Un saludo
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