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miércoles, 17 de marzo de 2010


Insúltame, desvía la atención, habla mal de mi familia y de mi perro; pero aún así... estás equivocado

por Wiliam Ajanel

El insulto y la descalifición; esos grandes forjadores de la opinión pública e individual ¿Qué sería de aquellos grandes oradores y líderes de opinión si no existiesen las mentiras, los insultos, los eufemismos y cosas a las cuales culpar de nuestra incompetencia? El arte de mentir trae consigo una variedad de atributos que conjugados, manifiestan el espíritu pintoresco de la hipocrecía y el error.

Durante siglos, nos hemos refinado en el arte de descalificar a los individuos en vez de razonar con ellos; no es extraño que tan arraigada costumbre pretenda instituirse en el ámbito social a través de los medios y la comunicación social. Porque ya no extraña que al escuchar a aquel pretencioso político demagogo, detectemos ciertas ínfulas de auto proclamada superioridad moral frente a sus adversarios. No escandaliza que seudo líderes sociales y mediáticos al verse acorralados por su ineptitud, no tengan más recurso que lanzarse al cuello ajeno para chupar las venas de una mala reputación y así parecer menos equivocados y malos que los demás.

¿Desde cuando aceptar los errores pasó de ser una virtud a una muestra de inferioridad y escasez mental? Pero lejos de brindarnos una oportunidad de mejorar como humanos, dichos errores nos acorralan y en nuestra desesperación, corremos ofuscados hacia las falacias y la desacreditación personal; no sea que sorprendidos, nos veamos como unos completos ignorantes e inferiores.

Una lógica enfermiza se desprende del hecho de no aceptar nuestras fallas; porque cuando éramos niños, si nos equivocábamos "estábamos aprendiendo" pero de adultos no podemos darnos el lujo de quedar mal delante de la gente; evidenciarnos como eternos ignorantes de una u otra rama del conocimiento no es una opción para nuestros extraordinarios intereses de protagonismo, hipocrecía o falta de humildad.

¿Pero qué peligro hay en acostumbrarnos a solucionar nuestras diferencias con insultos y descalificaciones? Sencillamente que nunca llegaremos a un razonamiento lógico, las ideas morirán y con ellas las buenas prácticas en la sociedad; no sorprende pues que sea tan sencillo que los medios y las figuras públicas nos puedan [o al menos eso pretendan] pintar una realidad de cartón, de plástico inflamable frente a la mínima expresión de lógica y verdad.

Cada vez resulta más complicado darse a la tarea de enfrentarse, o simplemente ignorar a quienes insisten en resolver las diferencias intelectuales al abrigo de las mentiras y las descalificaciones personales; al final será una tarea que se de por perdida si decidimos hacernos parte de esa cultura del engaño, o puede que llegue el día en que podamos sentirnos libres de opinar en base a un razonamiento lógico, sin temor a ser señalados o descalificados de entrada como si se tratase de un campo minado, que en cualquier momento nos hace tropezar con nuestra reputación o nuestras creencias y volar en mil pedazos sin oportunidad alguna de proponer una idea por buena o mala que ésta sea.

Mientras cualquiera de esas dos cosas ocurre, podemos seguir en la lucha de intentar razonar las opiniones y discutir sanamente, sería un error apartarse del camino de la discusión y el diálogo; uno de los grandes logros de la civilización, pero no para convertirlo en una especie de circo donde exponer sin razón la integridad de los individuos, que al final, son todos pasajeros y de corta duración; no así las ideas que prevalecen en el tiempo y se convierten en modos de vida y práctica en vidas y sociedades enteras.

Podemos convservar la clase, ser sobrios, equivocarnos cuantas veces sea necesario; podemos invertir horas y media vida si es necesario, en intentar llegar a acuerdos lógicos y dar un lugar privilegiado a la inteligencia, y con esto ir más allá de lo que aún hemos logrado como humanidad, como sociedad y como individuos; no así si seguimos contemplando las descalificación y la mentira como modo de práctica en las comunicaciones interpersonales; comprender que lo que hace una persona o un país, no justifica que los demás lo hagan; comprender que una reputació no invalida la capacidad motriz de un individuo; entender que al señalar las deficiencias de los demás, no nos hace mejores personas; y finalmente, abandonar esa pretención de superioridad moral e intelectual que tanto daño ha hecho a la humanidad.



Un saludo


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¿Para qué argumentar? Cuando podemos descalificar...


miércoles, 30 de septiembre de 2009


La generación "aprendí a pasar de la publicidad"

por Wiliam Ajanel

Como si se tratara de una mutación genética, muchos de los que a diario consumimos información, entretenimiento y diversión a través de los medios de comunicación, hemos ido desarrollando impresionantes habilidades para "pasar" de la publicidad, en cualquiera de sus formas y expresiones. Es tan normal encontarte a tu sobrinito de 5, 7, 10 años manipulando los controles remotos, ejerciendo su inconsciente derecho de libre elección y auto enseñándose a no soportar el abusivo y abrumador bombardeo publicitario.

Sin duda alguna, el bombardeo publicitario tradicional sigue siendo efectivo, de otra manera no insitirían tanto en crearnos la expectativa con los famosos "cortos comerciales" o "nuestros queridos anunciantes" entre programa y programa. Sin embargo me gustaría hacer consciencia sobre el desgaste y la pesadez que genera la publicidad cuando ésta se promueve de forma desproporcionada y sensacionalista.

Cada vez son menos los anuncios que logran generar algún tipo de interés entre el público, sin mencionar las ya gastadísimas estrategias del amarillismo, el doble sentido, el exhibicinismo sexual, las estafas médicas, las recetas para adelgazar, entre otras; que en conjunto han creado, o van creando en nosotros un mecanismo automático que nos advierte, sobre el estar o no dispuestos a tolerar largas horas o espacios de publicidad, sencillamente cambiamos de canal, de estación de radio, de página de la prensa, y hoy en día, y cada vez más, de página web [cuando el click de cerrar ya no es suficiente].

Siendo optimistas, consideremos que en un tiempo no muy lejano, podamos conocer a la generación "aprendí a pasar de la publicidad". Y no porque la publicidad sea malévola, sencillamente porque esto mismo moverá hacia la creatividad publicitaria, donde la gente se atreverá a hacer cosas diferentes para recuperar la atención perdida por el paso del tiempo, el cansancio de los consumidores y la falta de creatividad.

Esa generación que aprenderá a no tolerar que el 50% de sus pantallas esté tapizado de anuncios publicitarios; esa generación que aprenderá a apagar la radio cuando los anuncios duren más de un sagrado minuto; la generación que depositará el periódico en la basura cuando este contenga más páginas publicitarias que información. Esa generación que no estimará el engaño, la estafa, el abuso y las malas prácticas "comerciales".

Los medios necesitan vivir de algo, eso está muy claro, pero ¿es este el costo de acceder a la información y el entretenimiento? ¿mantenernos casi hipnotizados con bombardeos publicitarios que rayan en lo absurdo? Yo creo que no, desde hace un tiempo también se han ido viendo nuevas estrategias y técnicas publicitarias bastante efectivas que enganchan a la gente sin necesidad de tratarlos como a zombies, o en el peor de los casos, como animales irracionales.

Será cuestión de tiempo entonces, para que surja esta generación "aprendí a pasar de la publicidad", o para que los directivos, creativos y publicistas se planteen mejores formas de llegar al público sin ser molestos y ofensivos.

Por mi parte puedo decir que ya soy de esa peculiar y diminuta generación ¿Y tu?




Un saludo

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De como la publicidad se hizo despreciable

miércoles, 22 de julio de 2009


"Lo leí en un libro"

por Wiliam Ajanel

Es increíble la cantidad de veces que la tía, el cuñado o el vecino resuelven un debate o una discusión con un categórico: "Lo leí en un libro" Expresando así una especie de confianza ciega, fanática y absoluta en los argumentos estructurados de forma ajena, y atendiendo a la buena intención, conocimiento o ego del escritor famoso de turno.

Que se entienda que no acuso ni juzgo el buen hábito, o más bien el buen arte de la lectura como herramienta y puente hacia el conocimiento; pero sin duda resulta incorrecto intentar valorar en una escala mayor a la de verdad absoluta las conclusiones de un momento específico de la historia o el pensamiento de un individuo. Pondremos a parte, para fines de esta reflexión, textos que han sido previamente contrastados, comprobados y estudiados, como libros de las ciencias exactas por ejemplo.

En la era de la información [que no se si es correcto llamarla así] junto con una enorme cantidad de literatura interesante, también viene el desenfrenado deseo de enriquecimiento económico y ególatra; pasillos enteros llenos de libros de "autosuperación" o "cómo hacerse millonario en dos días", llama tanto a la atención de una sociedad en crisis y de un vacío intelectual que precisa de ser alimentado con letras, el problema es ¿Con qué letras estamos alimentando a la sociedad?

Dado este hecho particular, nos vemos en la necesidad de no llegar al simplismo de apreciar un texto como una verdad absoluta, al grado de escudarnos en un simple: Lo leí en equis libro... y plantearnos la veracidad de los argumentos para la correcta construcción de un pensamiento o una ideología.

Claro que desde ningún punto de vista habría que prohibir o sancionar ciertas lecturas, sencillamente, con los libros sucede lo mismo que con los medios, si la gente los consume, la gente estará dispuesta a invertir su tiempo en crear una obra de cientos de páginas de charlatanería y bajeza moral e intelectual. Como siempre la decisión está en el individuo, que decide no alimentar su pensamiento única y exclusivamente con ideas fáciles o lecturas que dejan poco contenido y mucho engaño.

Cuando estemos más listos para dar al salto de una verdadera diversidad intelectual, dejaremos de recurrir a citas desgastadas [algunas muy buenas, eso no hay que negarlo] y cada vez más daremos nuestra opinión, basada en argumentos, en contrastes y diversidad.


Un saludo.
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martes, 21 de julio de 2009


Los medios mienten bla bla bla ¿A quién creer entonces?

por Wiliam Ajanel

Cierto grupo de individuos dejamos de consumir desde hace mucho la información mal empacada y de dudosa objetividad que nos venden algunos medios tradicionales. Sin duda alguna han rendido un pequeño fruto las constantes críticas y señalamientos hacia el conflicto de intereses que sufren las grandes corporaciones informativas de la televisión, la radio y la prensa, y sin duda esto ha colocado en la cuerda floja la credibilidad de los medios masivos [mass media] y ha hecho volcar el interés de un reducido grupo que conserva el interés por la objetividad hacia los medios alternativos, específicamente hacia internet, la pregunta es ¿Podemos y estamos preparados para generar información creíble y objetiva desde internet?

Sin duda, la revolución de las redes sociales y la creación de proyectos ha permitido mantener la información fresca y en manos de el público que tiempo atrás se sentaba a esperar la información en vez de generarla, probablemente esto tenga varias consecuencias a largo plazo, y una responsabilidad enorme que incluye un mínimo apego a la objetividad y la utilización correcta de los medios alternativos.

Pero aún con la conservación de los medios alternativos, seguimos teniendo el problema del conflicto de intereses, después de todo el ser humano siempre estará inclinado a defender sus posturas ideológicas más allá del amor por la información, y surge otra duda, sino podemos confiar ni en los medios tradicionales y los alternativos ¿A quién creer entonces?

Sencillamente no podemos poner nuestra confianza ciega en ningún medio y mucho menos en un individuo, la principal labor del ser humano es tratar de entender su entorno por si mismo, más allá de sus prejuicios y educarse para poder contrastar la tormenta de información a la cual está expuesta a diario. Enseñarle a las nuevas generaciones que los medios y las personas pueden equivocarse, que en muchas ocasiones el engaño está al acecho de individuos que prefieren dejar en manos de los medios la educación, formación e información de sus hijos, que posteriormente se acomodarán y acostumbrarán a creer todo lo que ven, leen y escuchan.

El trabajo más grande está en los individuos y no en los medios, sería mucho pedirle a una corporación que deje a un lado sus intereses económicos [de los cuales viven , después de todo es un negocio] y los políticos [a los cuales se deben en algunos casos] sería hasta iluso pretender que la objetividad sustituya al amarillismo y el morbo que actualmente engorda los bolsillos de cientos de directivos. La responsabilidad queda sobre el pequeño remanente que siempre se ha cuestionado y mostrado escepticismo hacia los medios y la información que estos venden.

La diversidad se hará cargo de la otra parte, después de todo los medios existen y mutarán hacia prácticas incluso más persuasivas para hacernos creer en la indiscutible calidad de opinión y verdad que poseen [obviamente como no están en lo correcto en todo, tampoco todo es incorrecto] y dada esta circunstancia quienes deben ser mucho más conscientes y sigilosos son los invidividuos, para procesar todo lo que sus sentidos pueden contactar, y es donde la mayoría prefiere no "perder" el tiempo y seguir manteniendo el estado actual de las cosas.

Así pues, considerando que no se puede demandar muchos cambios en la objetividad de los medios actuales, y por mucho que estos mejoren, al final la responsabilidad es sólo nuestra, de leer, educarnos, informarnos, preocuparnos por saber hacia donde nos dirige equis o ye inforamación y lograr así una sociedad más crítica.

Como siempre soñando despierto...


Un saludo
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sábado, 18 de julio de 2009


Internet sin anonimato; y nos quedamos sin valientes

por Wiliam Ajanel

Mucho se ha dicho sobre la facilidad que existe en internet para provocar, insultar y hasta amenazar gratuitamente entre usuarios en las distintas redes sociales que existen, y del daño que eso representa para la imagen y la credibilidad en la red. Los motivos para esconderse detrás de un nick, un avatar o un simple "anónimo" son variados; desde la debida precaución en aspectos personales, hasta la posibilidad de lanzar todo tipo de argumento irresponsable sin el temor de ser ubicado o identificado.


Pero surge nuevamente la interrogante: Si se pudiera eliminar el anonimato de internet ¿Nos quedamos sin valientes? Es obvio que no, pero sencillamente reduciría mucho el número de personas que constantemente utilizan el anonimato para expresarse, haciendo notar que no todos utilizan de forma inadecuada el anonimato. Pero sin duda sabemos que el anonimato es tan sólo una derivación que se hizo mucho más común en internet como medio de comunicación, y que sin duda ha sido aprovechado para fines poco elegantes.

La simple existencia de un nombre, una identidad o imagen que represente al individuo como tal, originaría un mayor nivel de confianza y respeto, ya que como decía un amigo: Se me hace un poco difícil tratar con respeto a algo que no tiene nombre ni cara.

Y bajo ese mismo último argumento los personajes sin rostro y sin identidad no parece importarles que detrás de un ordenador exista un ser humano, con pensamientos y emociones, que sencillamente se proyecta en internet y lo utiliza, como decía Marshall McLuhan, como una extensión de los sentidos.

Y existe una molestia generalizada dentro de las distintas comunidades hacia personajes que insisten en hacerse notar pero sin ser reconocidos, criticando pero sin dar la cara, señalando pero sin poder ser señalados. Así pues, se hace necesaria a este punto, la comunicación real, con gente real, con personas con un nombre y un rostro.

Es momento entonces de plantearnos la necesidad de dar una nueva imagen a la web, donde se trate con respeto a los individuos, dirigirnos con argumentos y toda propiedad a personas que pueden o no tener ideas acertadas, pero con todo utilizan una identidad, para ser tratados no como delincuentes, sino como a individuos.

Por último parafraseando, como lo hacía notar en la ya famosa película Batan el Caballero de la Noche: El mundo necesita héroes con nombre y un rostro...

Pero en internet si quitaramos las máscaras ¿Nos quedamos sin valientes?


Un saludo.
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miércoles, 15 de julio de 2009


La información ¿Nace o se hace?

por Wiliam Ajanel

Esta duda se puede plantear desde un punto de vista filosófico, y también desde un punto de vista científico, interesa para fines de esta reflexión el segundo. Realizando el atrevimiento de tomar como ejemplo del primer principio de la termodinámica y la conservación de la energía que dice que la energía no puede crearse ni destruirse, tan sólo transformarse, podríamos asociar este concepto a la información que percibimos los seres humanos, en este caso aquella que es distribuida por todos los medios de comunicación tradicionales y alternativos. Diríamos entonces que: La información, no se crea ni se destruye, tan sólo se modifica o transforma.


Cuando hablo de información, me refiero al conjunto de datos, hechos e ideas que conforman y construyen el conocimiento humano, que delimitan una ruta específica de acontecimientos o ideas que se dan por ciertas y procesadas. Partiendo de este concepto notamos la importancia que posee la información para la sociedad, el progreso y la verdad.

Es aquí cuando este pequeño atrevimiento de asociar la información con el principio de la conservación de la energía toma importancia, respecto a los medios por los cuales esta es distribuida y canalizada. La información goza de cierto relativismo y asociación individual que la hace vulnerable en cuanto a objetividad e importancia, [prueba de ello es que este artículo para algunos puede parecer una valiente tontería, mientras que para otros puede resultar un concepto interesante] pero que en ningún momento esto debería ser interpretado como una oportunidad para obviar el concepto más básico de objetividad y verdad.

Lamentablemente, la información ha sufrido un conflicto de intereses entre quienes poseen y manejan dicha información y quienes financían e interponen sus intereses económicos, políticos, individuales, y otros. Mientras que la mayor parte de la sociedad receptora de tal información posee muy pocas herramientas e incentivos o motivaciones para contrastar los hechos y las ideas, dejando así una puerta abierta al engaño, la ignorancia y la manipulación, de cientos de grupos de presión e interés que buscan que prevalezca el status quo, el desorden y la ignorancia, ya que como suelen decir: Una sociedad ignorante, es una sociedad manejable...

Pero ¿qué podemos hacer aquellos que percibimos la realidad a luz de las pruebas y los hechos, y no de los medios? Sin duda alguna resulta una tarea compleja y muy poco rentable, ya que requiere tiempo, investigación, formación y un mínimo de educación. Afortunadamente, y trasladándose a los medios alternativos, específicamente internet, brinda en algunas ocasiones una herramienta importante de comunicación, donde muchos proyectos buscan dar luz y voz a los hechos y las ideas que merecen ser discutidas y trasladadas, donde la información y la construcción de ideas obedecen a un concepto sencillo de objetividad y verdad.

Pero aún así, siguen siendo muy pocos los espacios, donde el ciudadano común [aunque de comunes no tenemos nada] puede expresar sus dudas, sus inconformidades y sus ideas, desde lo individual hasta lo colectivo. Los medios tradicionales [televisión, radio, prensa] sueñan [o quiza no] con un sistema de interacción como el que ofrece internet, donde la discusión y la opinión no se hacen esperar y se refleja un sentir basado en la objetividad, y no en los intereses de una editorial o una junta corporativa que a su vez obedece a "otros" intereses varios y así forman una cadena enorme de intereses y muy poca objetividad y neutralidad.

Indudablemente internet, por medio de las redes sociales y otras herramientas, tampoco ha logrado superar del todo la tendencia a la manipulación de la información, pero en cambio si ha permitido el surgimiento de pequeñas voces o proyectos que buscan desinteresadamente informar y formar, por medio de la exposición de ideas y la comunicacíon de hechos que obedecen cuanto menos a un mínimo de objetividad, informacion pura o ideas que pueden ser fácilmente debatibles.

Resulta entonces, que el trabajo de trasladar y procesar la información resulta más importante incluso que el de la selección de la información, un pequeño ejemplo podría ser el titular de una noticia: "Un hombre rescata a un oso koala de un incendio" Donde no se entra a juicios de apreciación o manipulación corporativa o de grupos de presión, y se deja la puerta abierta a que sea el individuo quien busque entender un hecho, que se vería muy distinto si en su lugar pusiera. "Un hombre rescata a un oso koala de un incendio provocado por la salvaje deforestación que promueve Enemigos del Mundo Corp."

Indiferentemente de las causas o motivadores, debe ser el individuo el que interprete la información a la luz de los hechos, la objetividad y la neutralidad. ¿Con qué titular te quedas?


Y respondiendo a la duda planteada en el titular: La informacion ¿Nace o se hace? que más abajo respondo con esta pequeña comparación: No, la información, no se crea ni se destruye, tan sólo se modifica o transforma. El problema es ¿Quienes la transforman y bajo qué intereses? No dejemos de hacernos estas preguntas.



Un saludo
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lunes, 1 de junio de 2009


Corrección política; el arte de las sociedades hipócritas

por Wiliam Ajanel

Llamar las cosas por su nombre. Es lo que siempre me decía un antiguo profesor, sinceramente no entendía a que se refería cuando me lo decía [yo era muy jóven] pero luego de unos años comprendí la sencillez y la importancia que tiene esa frase en las comunicaciones sociales e interpersonales. La corrección política nos hizo caer en el más desastroso y despreciable nido de hipocrecía, ya que lo que antes era tan tosco si se quiere pero dotado de mucha sencillez y honestidad ha sido cambiado por argumentos pseudo elegantes que buscan no ofender, pero que sin darse cuenta lo que hacen es distorsionar la realidad de los problemas sociales y personales.

Sin duda, la honestidad tampoco debe mal entenderse como un desconsiderado afán de ofender o ser vulgar hacia con los demás. Sencillamente hemos modificado aún nuestro propio lenguaje con palabrería barata y eufemismos para tratar de expresar nuestras inconformidades, pero sin ofender.

Nos han enseñado en la escuela, en el hogar, en los círculos sociales a no preguntar ciertas cosas, a no expresar ciertos pensamientos, por cordura, decoro, y más que todo por parecer correctos delante de la sociedad [que no nos debe y tampoco le debemos más que respeto] y apartar nuestros pensamientos de una línea de honestidad pura. Hoy en día aún existen temas tabú, de los que no se habla en público, de los que no puedes comentar porque alguien se puede ofender. ¿Hemos abandonado la libertad de expresión por un poco de admiración y adulación barata?

No hables del fulano porque es mayor que tu, no cuestiones al gobierno porque tiene más autoridad que tu, no juzgues las actitudes incorrectas porque se ve feo. Y así se agregaban expresiones y prohibiciones que no hicieron más que limitarnos del verdadero conocimiento de las cosas y sobre todo nuestro más básico derecho a expresarnos.

Se confundió la cortesía y la educación con la censura y la hipocrecía, hipocrecía que iba llenando nuestras relaciones y nuestra comunicación. Sin duda, las actitudes dentro de la sociedad también se vieron modificadas, especialmente en los círculos políticos que aprovecharon tan preciada herramienta para conseguir el favor de quienes poco conocen las intenciones que hay detrás de un "bonito discurso".

Pero ¿Cuál es el verdadero temor de mostrarnos cuales somos frente a la sociedad? Las razones pueden variar desde un desenfrenado anhelo de aprobación, hasta intereses públicos o laborales, lamentablemente cometimos el error de dar más valor a las apariencias que a la honestidad.

Sin embargo, es posible hacer algo por mejorar nuestra situación, enseñar a las nuevas generaciones que no hay mejor manera de comunicarse que con la verdad, que nunca saldremos de nuestras dudas sino es por medio del diáologo y la sinceridad, que la política, la religión y el fútbol no tienen por que ser temas prohibidos, no necesariamente si se sabe hablar con inteligencia. Saber que el órgano femenino se llama vagina y el masculino pene, sin ruborizarnos o soltar risas apagadas detrás de nuestras manos mientras escondemos el rostro. Es necesario llamar las cosas por su nombre, porque solo así evitaremos "sentir pena" cuando necesitemos expresar nuestra inconformidad.

Es necesario llamar las cosas por su nombre porque solo así los políticos y demagogos no tendrán oportunidad de engañarnos con mentiras disfrazadas y elegantes eufemismos. Es necesario regresar a la simplicidad de la comunicación para evitar ser insultados en nuestra propia cara sin darnos cuenta. Se hace urgente salir de la hipocrecía que han sembrado los medios al censurar desnudos artísticos y naturales, sustituyéndolos por escenas eróticas, provocativas, vulgares, violentas y sangrientas, pero eso si, "sin nada de piel".

No pido insultos y degradarnos a nosotros mismos, no pido desorden y falta de respeto, sencillamente un poco de honestidad y respeto, para hablar, comunicarnos e intercambiar ideas, que no haya temas prohibidos, que de manera responsable seamos totalmente libres de expresar nuestras opiniones sin temor a ofender.

A mi no me ofende si me llamas negro, latino, indígena o inmigrante, me ofende que trates de esconder tu desprecio con finas palabras y argumentos aduladores, me ofende que sientas que debas tratarme con "más" respeto que a los demás, solo por ser diferente. No me ofende que me llames creyente, ignorante o mal educado, me ofende que presumas de mayor posición y capacidad, dirigiéndote a mi como a una mascota, pero eso si, con mucho "tacto".

Seamos honestos, seamos sinceros, seamos respetuosos, pero sobre todo seamos auténticos.

No es un consejo, y odiaría ver esto en un .ppt pero suelen cansarme algunas actitudes de la sociedad, sencillamente es una muestra de inconformidad.


Un saludo

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sábado, 2 de mayo de 2009


MTV el canal que un día fue musical

por Wiliam Ajanel

Como versa aquel viejo dicho, en casa de herrero, cuchillo de palo. Así se puede definir la actual situación del gigante de la televisión "musical" MTV o Music Television [aunque hoy suene a ironía] que se ha convertido en un nido de telebasura y que ha sabido aprovechar la mercadotecnia para posicionarse especialmente entre los adolescentes. Quién iba a pensar que un día, este canal de videos musicales, irreverente por excelencia y como herramienta de escape para los jóvenes de aquella época de los ochentas cuando dio inicio, iba a terminar convertido en una fábrica de trivialidades y cultura popular, que hacen un complemento perfecto a la decadencia de la televisión actual.


El dominio de la fama, el glamour y sobre todo del negocio que representa a gran escala la música, convirtió a esta enorme cadena de ser una promesa musical en un simple objeto de marketing, que tal y como lo hiciera cualquier otra cadena internacional y famosa, utiliza, hace, crea y desecha a conveniencia el arte de muchos que compartiendo objetivos similares [seudo músicos que solo les interesa el dinero] y otros un tanto ingenuos [músicos que les interesa la música] acaban siendo desplazados y devorados por medio de programas que exponen cosas tan ajenas a la música [si, me refiero a los estúpidos reality's] y generando cada día un público más inclinado hacia el amarillismo y la poca calidad musical.

Desde hace muchos años, MTV dejó de ser para muchos un referente musical, y pasó a formar parte de ese monstruo de las comunicaciones llamado televisión actual. Sin retomar la ya gastada discusión sobre la pésima calidad de los programas de televisión, hay un punto que remarcar en cuanto a este canal [o cadena de canales] y es el tema de la promoción musical. Si ya de tiempo atrás era difícil tener acceso a cierto tipo de música [no digamos buena o mala] que colaboraba con la diversidad, con este tipo de influencias en los medios, se da una falsa idea sobre lo que es la música actual, llevando a la cúspide aquellas expresiones que llenen todos los aspectos de marketing para merecer un espacio en tan "prestigiosa" cadena de televisión.

La división de canales y una supuesta segmentación [es decir, dividir por grupos afines] no es una medida que colabore a la diversidad y promoción del arte de la música. Está claro que los objetivos de MTV son distintos en este sentido, después de todo es un negocio, pero no se puede caer en el error de vendernos la idea de canal musical, siendo esto una total mentira ante la programación que actualmente ofrecen. Las futuras generaciones merecen algo mejor que esto, y reconocer desde ahora que este canal, ha dejado de ser musical, para convertirse en comercial netamente, poner 10 o 20 videos al día no hará la diferencia.

Definitivamente el mundo de la música en la televisión debe sufrir una revolución, si realmente se lo quiere tomar como algo serio nuevamente, como lo era MTV al inicio, y darnos a los televidentes la sensación de que realmente están ofreciendo música de calidad y con la mayor diversidad posible, es increible ver como los "músicos" más exitosos resultan siendo aquellos que han caído en la necesidad y bajeza de promocionar aspectos de su vida privada con tal de tener un poco de reconocmiento popular.

Por último, un día decidí verme la programación entera del canal MTVlatinoamerica , me dio mucha indignación [no se si tanta porque ya me lo esperaba] ver por lapso de unas 4 horas un canal lleno de reality shows, de gente que en la vida había escuchado, problema de supuestos adolescentes y reportajes de los últimos chismes de la farándula [no se quién es esa señora] terminé abrumado y preguntándome a mi mismo ¿Y esto es un canal de música?

Lamento en lo que se ha convertido hoy MTV, y me gustaría expresar: No me interesa saber cuál es la última de Britney Spears borracha, no me interesa saber la vida de 5 adolescentes hijos de millonarios, ni que quiere la hija de mi vecina para sus 15 años, si pongo un canal de música es para eso, para ver música, al igual que entro a una carnicería para comprar carne y no espero encontrarme con una venta de armas allí dentro. Un canal puede si, tener complementarios como una farmacia vender chicles, pero exponer cosas que rayan en lo ridículo y lo trillado, me parece una burla. Si queremos encontrar música, intentemos hacerlo [como hago desde hace mucho] por medio de internet, o esperar que ocurra un milagro con la televisión musical, porque hoy en día eso no existe.

Un saludo
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sábado, 25 de abril de 2009


Te vendo esto que no es mío [Parasitología web]

por Wiliam Ajanel

Mucho se ha adulterado el concepto de innovación en el mercado, tanto que resulta difícil para los consumidores definir prioridades y utilidad en la cantidad impresionante de productos que salen a la venta todos los días. Lamentablemente internet tampoco escapa de ese fenómeno de las "sociedades de la novedad" [dejemos a un lado el trillado concepto de sociedades consumistas] y se observa como se pretende justificar la existencia de miles de sitios, páginas, y redes sociales que su arte no es más que mediar o intermediar el verdadero satisfactorio que buscan lo internautas, convirtiéndose en una especie de parásitos 2.0


Cuando me refiero a los tales parásitos, no me refiero a quienes en su labor, logran entregar un valor agregado a la información o contenidos que buscan los usuarios, me refiero a personas que con todo el descaro del mundo pretenden hacernos doblegar nuestra voluntad [haciendo que paguemos, nos registremos, los enlacemos, etc] para ofrecernos un servicio que ni siquiera es propio y que dista mucho de una ética comercial [si es que esto último existe].

La intermediación en la web significa una pérdida de tiempo, recursos y satisfacción. Es exactamente lo que sucede en el mundo real TM, cuando vemos cómo de forma descarada la gente desea hacerse de una parte o las famosas "comisiones" o "bonos" sobre venta por medio de una absurda cadena que los individuos deben recorrer, dejando migajas de pan por todo el camino para recordar donde demonios comenzó toda esta estafa. La lógica más elemental nos dice que pocos invertirán su tiempo y esfuerzo en facilitarnos las cosas sin querer recibir algo a cambio, lo más curioso es que quienes cuentan con los satisfactorios [productos, servicios, etc] pocas veces se llegan a enterar del largo camino que recorren los clientes para llegar hasta sus empresas.

Sin embargo estas organizaciones, si les podemos llamar así, no surgen espontáneamente y sin dirección alguna, la mayoría están dotadas de planes estratégicos que les indican el rumbo de sus esfuerzos como: Que publicidad mostrar, que tipo de engaño promocionar, o que tipo de cliente hay que engañar. Utilizan mejor la mercadotecnia que los propios productores que por falta de interés u objetivos dejan acontecer este tipo de cosas.

Cuando yo quiero un pan, voy a la panadería del vecino y compro lo que quiero, hasta donde recuerdo no me he visto en la necesidad de contar con un agente que me haga considerar las mejores opciones, correr con su distribuidor local de panes quien a su vez hará los contactos necesarios para contactar con la casa matriz de panes y venderme un pan que inicialmente me costaría un duro, pero que gracias a la formidable cadena mercadológica ahora cuesta 5. Esto puede parecer ridículo pero es precisamente lo que muchos buscan que hagamos por medio de la web, cuando queremos obtener algún software, mp3, contrato, imagen, etc.

Es importante mantener la red limpia de parásitos, y no dejarnos caer en el engaño de los intermediarios o facilitadores del consumo, aún el más básico concepto de servicio nos dice que es una prestación humana que satisface alguna necesidad social y que no consiste en la producción de bienes materiales. ¿Qué nos están intentando vender? ¿Una satisfacción? o ¿Simple burocracia adornada? Es decir... basura.

Por último, tuve la buena intención de comprar unos mp3 de música hace un par de meses, me costó un poco encontrarlos y al final en una página [típico foro que te pide registro y no estoy dispuesto a linkear] los encontré sin precio alguno. ¡Vamos! me parece genial, pensé en ese momento, pasé de link en link durante al menos unos 10 minutos, registrándome un par de veces [si, estaba desesperado por los mp3] hasta llegar a una página donde no te pedían absolutamente nada por descargártelos.

Mi culpa si, me sentí estúpido... si. Lección que aprendí: Cuidado si alguien te pide "algo" a cambio de otra cosa que no es de su propiedad, pronto descrubirás que es una persona astuta que sólo quiere obtener "su parte".

Un saludo

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martes, 21 de abril de 2009


Apreciable "copy pasteador" un link no te matará

por Wiliam Ajanel

Pereza, descuido o sencillamente ignorancia son algunas de las razones por las que a muchos de nuestros apreciables "copy pasteadores" [con el perdón del palabro] se les pasa por alto que muchos de los contenidos facilitados en la red poseen derechos, que aunque sean mínimos y faciliten su distribución, existen normas y acuerdos que respetar. Lamentablemente muchos aún desconocen la función de las licencias Creative Commons, y piensan que al ver el famoso logotipo de las dos "C" pueden utilizar el material a su antojo y sin respetar dicha licencia.


Es muy común ver como a pesar de la sencillez de los distintos acuerdos de una licencia Creative Commons muchos aún carecen de la suficiente nobleza como para abrir el enlace y leer las tres o cuatro líneas que dejan en claro los acuerdos a seguir. Hasta el momento no he sabido de demandas [más que las denuncias personales de amigos que reclaman un mínimo de respeto a los derechos] que pongan en evidencia a personas que de manera muy mal intencionada copian indiscriminadamente el material que a algunos les lleva tiempo, trabajo e incluso dinero para poder llevarlo a cabo.

Definitivamente las licencias Creative Commons son uno de los inventos legales más útiles y sencillos dentro del mundo de la web 2.0 ¿Por qué resulta entonces tan difícil aprender a utilizarlas? La creatividad no tiene límites, pero es necesario conservarla en un ambiente de respeto y justicia. Todos somos libres de acceder a la información [si así lo permiten las licencias y los autores] pero lo mínimo que podemos hacer es reconocer el trabajo que hay detrás de cada material y respetar los acuerdos que se postulan en las licencias, es un trabajo que no llevará más de 5 minutos, pero que sin duda hablará bien de nuestra honestidad.

El sueño de todo individuo en favor de la cultura "libre" es que este tipo de licencias y acuerdos trasciendan el límite de lo virtual para convertirse en una norma popular y de uso particular como bien sucede en las actuales redes sociales de internet, pero no podemos pretender llegar muy lejos si no comenzamos a respetar los acuerdos mínimos y conscientes que se ofrecen en internet por medio de las licnecias Creative Commons [y cualquier proyecto que tenga similitud en cuanto a la cultura libre].

Siempre he dicho que internet es mi última esperanza en cuanto al éxito de los medios en la sociedad, lamentablemente hay muy poco que rescatar de los antiguos y grandes medios tradicionales, es aquí cuando surge la necesidad de educar y educarnos en el arte de las relaciones sociales por medio de internet y la utilización de normas sencillas y regulatorias para que todos tengamos acceso más fácil y rápido a los contenidos que en el pasado eran "propiedad" de "casas editoriales" o grandes firmas comerciales.

Una vez más, contenido libre no es contenido libertino, la cultura debe estar al alcance de todos, todos aquellos que están dispuestos a respetar los mínimos acuerdos para vivir en completa justicia y legalidad, sin incurrir en aquellos grandes dinosaurios de la "propiedad intelectual".

Por último, en una ocasión platicaba con un amigo sobre la reiterada situación de ciertas páginas que copian descaradamente el contenido de algunos blogs [el mío entre ellos, al inicio me dio ilusión] sin respetar la licencia Creative Commons que exigía un reconocimiento y enlace a la página original y una des las respuestas que este amigo recibió de una de las página era que: El debía agradecer que por medio se su página se estuviera dando a conocer su contenido.

Las licencias no se hicieron para grandes o chicos en la web 2.0 son universales, sencillas y muy justas a mi parecer, así es que si la licencia lo requiere: Apreciable "copy pasteador" un link no te matará

Un saludo

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jueves, 16 de abril de 2009


¿Para qué argumentar? Cuando podemos descalificar...

por Wiliam Ajanel

El ejercicio intelectual de la argumentación ha venido a ser reemplazado por argucias y falacias seudo intelectuales, sacadas aún de la mente más despistada para poner en el fuego de las discusiones y el campo de la opinión [política, económica, religiosa, etc] un elemento que brinda satisfacción y confianza, sobre todo a aquellos que a falta de un razonamiento lógico amparado en el más mínimo concepto de la objetividad y la verdad, prefieren utilizar la descalificación personal, como arma infalible dentro de las comunicaciones interpersonales. Esto se conoce como una falacia ad hominem.

Encontramos esta definición sencilla que provee la Wikipedia:

La falacia ad hominem consiste en intentar descalificar personalmente a un adversario, en lugar de refutar sus afirmaciones.

De este modo, se puede ilustrar a la falacia ad hominem como un recurso comunicativo bastante deficiente en su base intelectual, ya que se limita a reconocer aspectos que puedan poner en tela de duda la integridad del adversario y sobre esta base descalificar sus argumentos sin necesidad de rebatirlos. Una práctica muy común en la actualidad, que sin limitar su uso a los políticos o religiosos de momento se hace presente en la cotidianidad entre individuos "comunes y corrientes".

El aspecto más importante de esta falacia, quizá sea el impacto que genera entre la sociedad, que en ocasiones apela a la demagogia para dar credibilidad o no a determinados personajes según sea su actuación y la información que divulguen los medios respecto a dichos personajes. De modo más sencillo se podría argumentar de la siguiente forma:

Ese policía te tránsito se atrevió a ponerme una multa por exceso de velocidad, es una injusticia. Lo que el no sabe es que el otro día yo le vi cometiendo una falta, no tiene "autoridad moral".

Observamos entonces como bajo la premisa de la descalificación o la poca "solvencia moral" se pretende dejar sin efecto una ley aplicable para todos [la ley de tránsito por ejemplo] sobre la base de la integridad moral del individuo y no tanto de la valoración justa de los principios establecidos.

En la práctica resulta más complicado entender cuando alguien hace uso de este tipo de falacias, ya que por lo general, el individuo está más dispuesto [o pre-dispuesto] a enfrentar la realidad a la sombra de sus emociones y no de la objetividad, es mucho más sencillo prestar atención a una serie de insultos injustificados, que a un debate organizado, consciente e intelectual [de ahí que gusten muchos de esos programas de "debates" televisivos].

Por otro lado, una falacia ad hominem contará con el apoyo de otro tipo de argucias para poder fortalecer su "consistencia" en un debate, por ejemplo cuando surge la combinación de una falacia ad hominem y un argumento ad verecundiam, donde este último apela al prestigio de cierta personalidad para dar credibilidad a sus palabas sin poner objeción alguna o cuestioamiento. De esta cuenta escuchamos expresiones como: Pero usted no es nadie en esta comunidad, no tiene reconocimiento, por lo tanto sus argumentos son inválidos, al contrario mío que gozo de una reputación y reconocimiento.

Al momento de presentarse este tipo de falacias y argucias, es necesario recalcar más sobre la importancia que tienen los argumentos reales y los hechos que cualquier punto de distracción para mejorar el entorno de debate y fomentar la objetividad en los distintos puntos de discusión.

Por último, hace un par de semanas me vi envuelto en una discusión bastante trivial sobre literatura, algunos aspectos que yo creía deficientes sobre ciertos autores que me resultan en lo personal muy aduladores y que gustan de jugar con las emociones de las personas [demagogia] mientras que mi adversario [en la discusión, claro está porque es mi amigo] defendió por un momento su postura, cuando la conversación tomó un tono más fuerte, resolvió diciendo: Pero si vos ni sos escritor...

A veces es mejor reconocer la poca consistencia de nuestros argumentos en vez de enfocarnos en las deficiencias personales de los demás, no hay que mezclar el tocino con las aeronaves.

Un saludo

Definición Wikipedia
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Si te pareció interesante el artículo puedes encontrar otros sobre el tema de las argumentaciones y falacias lógicas en este enlace

lunes, 23 de marzo de 2009


¡Que no es guerra! Es una "intervención armada"

por Wiliam Ajanel

Desde el más celebre político y funcionario de turno, hasta el amable tendero de la esquina, todos hemos expresado, pensamos e incluso incitamos al uso de los eufemismos, esa práctica cotidiana que consiste en darle un tono más sutil y políticamente correcto a nuestros términos e ideas con el objeto de no ofender, herir o hacer sentir mal a los demás, aún cuando dichas ideas estén basadas bajo el mínimo concepto de la verdad y la rectitud.

Según el diccionario de la RAE, un eufemismo se puede definir como:

Manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante.

Por supuesto, que en la mayoría de las ocasiones, lo de ser decoroso y suave, no proviene precisamente de poseer un alma pura y delicada sin odio hacia los demás hombres; es más bien el producto de intereses variados y que buscan en la hipocresía y una falsa moral, encontrar el favor de los votantes, clientes, seguidores, televidentes, "contribuyentes", feligreses y demás personas que podrían afectar los bolsillos y bases de datos al sentirse aludidos u ofendidos por alguna expresión mal colocada en los discursos, sermones, publicidad y demás material necesario para mantener el status quo.

Los eufemismos por otro lado, dañan la integridad de las personas en el sentido de un desarrollo adecuado y una verdadera superación personal, de este modo por ejemplo, comprendemos como se venden miles de ejemplares de libros, hinchados de palabras bonitas y discursos que llenan el ego de la gente [eufemismos], pero carecen de sinceridad y honestidad, se obvian los errores de la gente por temor a ofender. Se vive en un mundo fantasioso, lleno de hipocresía, pero eso si todos contentos.

Estos pueden ser tan nocivos a nivel individual como a nivel popular; los medios en este sentido también juegan un papel importantísimo para la expansión de los eufemismos y con esto una leve, pero importante distorsión de la realidad. No es lo mismo decir que "equis" país ha iniciado una guerra contra "tal" país, ¡Que no es guerra! Es una "intervención armada".

Con esto aplacamos [en menor o mayor medida] los sentimientos de rechazo y desaprobación hacia aquellos que utilizan el poder la violencia y la fuerza para imponer sus distintos intereses. Efectivos y persuasivos, los eufemismos entonces vienen a ser una especie de lubricante social, que al abrigo del correctismo político logran evitar inestabilidad y un ambiente de "paz".

Está claro que los eufemismos tampoco tendrían ningún impacto si no existiera la ingenuidad y en el peor de los casos, la hipocresía, ya que es necesario contar con un grupo considerable de personas dispuestas a aceptar cualquier excusa y palabrería bonita para evitar se confrontados con la realidad, personas dispuestas a no incomodar a los demás y sacar adelante una serie de términos y palabras que suavizan las realidades de la sociedad.

Así que la próxima vez que escuchemos uno de esos términos medio raros, analicemos el entorno de los posibles intereses de quien los exprese, y nos sorprenderá la cantidad de hipocresía que encontramos en dichos términos

En la Wikipedia podemos encontrar un listado sobre algunos de los eufemismos más frecuentes, de los cuales dejo una pequeña muestra, y si gusta los pueden visitar en este enlace:

  • Acompañante -> Pareja
  • Adulto mayor -> Anciano
  • Brazo armado -> Organización terrorista
  • Cálido -> Caliente
  • Centro psiquiátrico -> Manicomio
  • Colaborador/-a -> Trabajador/a
  • Crecimiento negativo -> Decrecimiento
  • Daños colaterales -> Víctimas civiles
  • Desvincular -> Despedir (de un trabajo)
  • Encinta-> Preñada, embarazada
  • Establecimiento penitenciario -> Cárcel
  • Étnico/a-> Indio/a, Cholo/a
  • Funcionario de prisiones -> Carcelero
  • Geriátrico, Residencia para la tercera Edad -> Asilo
  • Inodoro -> Retrete
  • Interno -> Preso o recluso
  • Interrupción del embarazo -> Aborto
  • Intervención militar -> Guerra
  • Material para adultos -> Pornográfico
  • Métodos de persuasión -> Tortura
Seguir leyendo en la Wikipedia

Los eufemismos podrán suavizar nuestro vocabulario, pero también lo hacen más falso y fácil de abusar. No los utilicemos si queremos ayudar, una verdad dura hará cambiar más que un cumplido hipócrita.

Saludos


Fuentes:

Definición de eufemismo por la edición en línea del Diccionario de la RAE

jueves, 19 de marzo de 2009


Consejos para mejorar tu blo... ¡Al carajo! Crea buen contenido y deja de preocuparte

por Wiliam Ajanel

Ni un buen diseño o posicionamiento, ni setecientas páginas de un solo post o etiquetas "ingeniosas", ni parecer divertido y enlazarse a medio millón de páginas, si quieres mejorar tu blog, haz lo más práctico y sencillo: Crea

La creatividad es un proceso de aprendizaje y una capacidad, donde podemos apoyarnos para encontrar una cantidad indefinida de expresiones artísticas, tecnológicas, literarias, etc. En el mundo de los blogs, la creatividad ha sido reemplazada por cientos de artimañas y "trucos" que llevan a los miles de usuarios que buscan informarse y/o entretenerse de un lado hacia otro, de enlace en enlace hasta encontrar ese punto donde todo se origina, donde alguien aplicó la creatividad e hizo un aporte diferente a las distintas comunidades, ese alguien que se atrevió a pensar y generar contenido que nadie había creado o bien transformó un conjunto de ideas y aportes he hizo uno nuevo.

Hoy resulta muy complicado [no veo la razón] crear nuevo material, la mayoría de los blogs están saturados de la misma información, de tendencias y modas que no dejan escapar el mínimo detalle de lo "novedoso" para posicionarse [he comenzado a odiar ese término] en los distintos buscadores [Google, no nos engañemos] y lograr figurar entre los más conocidos y famosos. ¿Pero cuanto aporta eso a los usuarios? En otra ocasión me planteaba, bajo esta misma situación si ¿Realmente hay diversidad de información?

No basta con ser el primero en "publicar", tampoco es una competencia de contenidos, lo subjetivo de la palabra "calidad" puede reducirse a una pequeña observación: Lo que todos deseamos saber y nadie más nos ha facilitado.

Depende mucho de las intenciones que tengan aquellos que se aventuran [nos aventuramos] en este maravilloso mundo de los blogs, pero a modo de advertencia, se puede casi que asegurar que los espacios para hablar del iPod, del nuevo Windows y las últimas declaraciones de Steve Jobs, están casi que tomados, resulta un poco necio querer abarcar tópicos tan mencionados y "famosos" que haría falta mejorar nuestra visión sobre contenidos interesantes.

Sencillamente apelo a la creatividad, en lo que sea, desde contenidos que hablen sobre diseño de túneles para un contenedor de hormigas, hasta cosas tan prácticas como utililizar una cámara fotográfica digital, alguien en este mundo [hablo de internet] está necesitando saber cualquiera de estas cosas, pero ya basta de hablar sobre lo malo que es microsoft, o lo guapo que está el nuevo MacBook, al menos no más de lo necesario.

La gente cada día está más escéptica a los contenidos de la red y de cómo se trata de utilizar a los cibernautas como carnadas en la búsqueda de objetivos variados y diversos intereses, desde económicos [no digo que el Adsense sea malo, pero por favor, lo mínimo que podemos hacer es aportar "algo"] hasta intereses muy particulares como la fama [pufff... fama en internet].

Por último, recibí un correo hace poco de una empresa [no se a que se dedica y no me interesa saberlo] donde me ofrecía poner un enlace a mi blog si yo los enlazaba a ellos, ya que esto nos beneficiaría a ambos en la búsqueda de un mejor posicionamiento.

Está muy bien querer mejorar nuestro blog, pero ¿bajo qué intereses? A mi sencillamente me encanta decir lo que pienso y no busco que guste [y no soy hipócrita, me gusta que me lean], pero si alguien realmente le interesa sobresalir en este asunto de los blogs, lo mínimo que puede hacer es generar contenido, aportar algo hacia los usuarios, que son al final quienes deciden el nivel de importancia que tienen tales o cuales contenidos.


Un saludo

lunes, 16 de marzo de 2009


Internet y los videojuegos son tan malos como un zapato

por Wiliam Ajanel

Así de ridícula y simplista podría resultar esta analogía, pero la base lógica de este argumento explica de forma clara lo que es la neutralidad ética de las cosas, ya que resulta un poco cansado y necio, que muchos medios de comunicación se empeñen en dar una mala publicidad e imagen a cosas tan propias de arte del entretenimiento, cultura e información como los juegos o Internet. Es momento de poner un alto a esos malos entendidos donde se condena el uso de dichos objetos, bajo la premisa de que estos resultan la fuente de todo mal existente.

La neutralidad ética de las cosas se puede plantear como esa carencia de atributos naturales como la bondad y la maldad en simples objetos que como humanos solemos utilizar ya sea en favor o en contra de nuestros intereses. Por lógica alguien no podría expresar: Este zapato es muy bueno conmigo, le aprecio demasiado [hablando de él no como un objeto, sino como una persona]. El zapato a lo mejor puede resultar útil, duradero y de buena calidad, pero el zapato sencillamente no puede ir más allá de su carácter inerte y material, sería tonto acusar al zapato y decir por ejemplo: Éste zapato es muy malo, porque me hizo darle un puntapié a mi esposa.

Entendemos entonces que somos nosotros (los humanos, los individuos) quienes convertimos los objetos en algo útil, para hacer el bien o hacer el mal, así mismo Internet y los videojuegos, son simples objetos que convertimos en herramientas de comunicación, entretenimiento e información, pero son los individuos quienes escogen la utilidad.

Así como los zapatos podrían calzar a cientos de pelotones para una guerra injusta, también lo hacen con aquellos médicos y enfermeras que se dedican a salvar a otras personas y curarlas de sus enfermedades. Entendemos entonces como muchas personas escogen Internet para divulgar conocimiento, información, sano entretenimiento y otras lo utilizan para divulgar ideas de odio, racismo, ignorancia, injusticia y abuso. Algunos utilizan Internet para divulgar material pornográfico infantil, algo condenable y de una talla moral despreciable, entonces ¿Internet se torna mala? No, Internet sigue siendo un objeto neutral.

Del mismo modo, hay quienes utilizan los videojuegos para liberar el estrés, entretenerse y pasar un buen momento, pero también están aquellos que van más lejos, conectando sus emociones más allá de la imaginación y perdiendo toda conexión con la realidad, pero ¿A quién le atribuimos la culpa? ¿A los videojuegos? Por supuesto que no, son totalmente neutrales, como se demuestra en el caso de los zapatos.

Toda la responsabilidad de actos cometidos con o sin la ayuda de un objeto (zapatos, Internet, videojuegos, etc.) recae en los humanos y no en los objetos. Si usted por ejemplo dice: Los videojuegos tienen la culpa de que mi hijo sea un vago, es un completo error, el culpable a lo mejor sea usted en no educar a su hijo en invertir su tiempo. Es tal el caso de quienes expresan: Internet es muy malo, porque mi hija ha sido acosada varias veces por ese medio, a lo mejor debería revisar un poco más a fondo las actividades de su hija dentro de Internet, educarla e informarla, y por último entender de que Internet no es una especie de organismo intelectual, que maquina pensamientos de odio y acoso hacia sus seres queridos, detrás del medio están las personas.

Este principio se puede aplicar casi a todo objeto que podamos encontrar en nuestra vida diaria, incluso las drogas, que gozan de esa mala fama que por culpa de personas con poca moral y respeto hacia los demás, se ha convertido en un objeto "malo" ante la sociedad, pero muchos ignoran de que algunas drogas tienen propiedades curativas por ejemplo, es decir, también pueden llegar a ser "buenas" (cayendo en el error ese de calificar de malo o bueno), es una cuestión de información y lógica muy elemental.

Por último, me causó mucha pena ver en la edición dominical del diario más grande de mi país, como en un artículo de una página completa se atravesaba la hoja a lo largo en letras rojas y grandes con el texto: Cuidado con los videojuegos, y el artículo hablaba del chico que asesinó a otras personas en un instituto en Alemania, y lo relacionaban todo con el uso de videojuegos violentos.

Yo más bien diría, cuidado con aquellos que se oponen y condenan a los videojuegos porque que no entienden la neutralidad ética de las cosas.

No hay que olvidar que hay gente mal intencionada detrás de todo objeto y medio, como también los hay buenos, pero no caigamos en el error de condenar a los objetos.


Un saludo

La noticia del chico que asesinó a otros en su instituto la pueden ver aquí, y el artículo de la prensa que advierte sobre el uso de los videojuegos la pueden encontrar en este pdf.

miércoles, 11 de marzo de 2009


Sexo sin pelos... en la lengua

por Wiliam Ajanel

Una de las "bondades" de las sociedades seudo conservadoras es ese morbo que se genera en torno a los temas sexuales, especialmente entre padres de familia que encuentran serias dificultades en explicar aspectos tan sencillos como el desarrollo sexual y las relaciones sexuales entre los seres humanos. Desgraciadamente los prejuicios también abarcan estos tópicos tan importantes para una sociedad civilizada.

Más allá de ser un simple conflicto de ignorancia+prejuicios; el tema de la sexualidad tiende a crear polémicas a la hora de diferenciar ciertas preferencias sexuales, como la homosexualidad, la bisexualidad, la asexualidad, etc. Todos estos comportamientos o conductas sexuales han desencadenado en serios problemas de comunicación a nivel familiar, lo que condude a una sociedad más fragmentada y poco objetiva en temas sexuales.

¿Pero cuál es realmente el problema en tratar de comunicarnos con más libertad y honestidad sobre el tema sexual?

Las causas pueden variar según el tipo de sociedad, aunque los prejuicios no son exclusivos de sociedades conservadoras, es decir, en todos lugares hay gente que por ignorancia tiene una idea equivocada sobre la sexualidad.

Una de los principales problemas que se pueden identificar es la falta de sinceridad y confianza que muchos padres tienen con sus hijos, les incomoda la idea de tener que enfrentar una situación tan "compleja" como explicar el tema de la sexualidad. Todo comienza de pequeños, cuando en vez de llamar las cosas por su nombre, comienzan con apodos para los órganos sexuales de los niños y niñas, en vez de decir pene dicen pajarito o el "pilin", y en las mujeres en vez de llamarle vagina, le llaman la "palomita" y una serie de cursilerías más. La ingenuidad y la doble moral comienzan a influenciar desde pequeños a la mayoría.

El morbo no tiene que estar implícito en el tema sexual, un niño es capáz de comprender [según su desarrollo físico y psicológico] conceptos tan sencillos desde el inicio, no es necesario envolverlos en cuentos fantasiosos y erróneos que de grandes les servirá tan sólo para confusión propia y de sus próximos hijos. La ilustración o una explicación no tiene por qué ser demasiado gráfica, todos podemos darnos a entender de una u otra manera si existe la confianza y la honestidad entre los hijos y los padres.

Otro mal que acecha las mentes de los individuos es esa enorme influencia de los medios [especialmente los audiovisuales] que difunden material y programación de doble sentido, que en lugar de hacer de la sexualidad un tema más de la ciencia y la naturaleza, lo convierten [algunos] en una ocasión de burla, cachondeo y doble sentido [como el titular de este post :-P ], generando así una idea errónea de la sexualidad en aquellos que no hay tenido el acceso a la información adecuada, ya sea en casa o en el hogar.

Podría mencionar varios aspectos más, pero considero estos como los más importantes: La falta de confianza, la ignorancia, los prejuicios y la poca comunicación, como los que más afectan en el tema de la enseñanza de la sexualidad.

Para finalizar, en un programa de la televisión mexicana del canal Telehit existe un programa [El nombre no lo recuerdo bien pero lo conduce Silvia Olmedo y Kristoff] donde se discuten ciertos temas con bastante claridad y sin tapujos sobre la sexualidad, particularmente se trata de orientar a jóvenes y adolescentes sobre distintos tópicos de la sexualidad, lo lamentable es que varios de los televidentes [mayormente chicas adolescentes] han escrito al programa para expresar que sus padres no les permiten ver esos programas por considerarlos "vulgares" e inapropiados, algunos incluso deben esconderse o verlos con volumen bajo para que no los descubran.

¿A esto es a lo que ha llegado la falsa moral y los prejuicios en nuestras sociedades?

Si no educamos a los más pequeños con honestidad sobre la sexualidad ¿Quién lo hará?


Saludos