por Wiliam Ajanel
Existen discusiones fáciles de resolver, otras llevan un poco más de tiempo, pero algunas parecieran volverse eternas debido a la constante alimentación que reciben por parte de las sociedades. En ocasiones ni siquiera buscan resolver un asunto o llevar a cabo una conclusión, sencillamente son discusiones o
flames que retornan de forma intencional para ocasionar polémicas y llevar hacia adelante uno de los argumentos o falacias lógicas más significativos en la historia de la humanidad, hablamos del argumento
ad nauseam, que es aquel que busca mantener una discusión hasta el punto del cansancio, una especie de discusión sin fin.
¿Pero qué tiene de interesante este argumento? Se pueden mencionar varios aspectos, uno de los principales sería: Desviar la atención sobre el verdadero problema y una consecuente solución. Dicha actitud conduce sencillamente a la confrontación y busca generar polémica y discusión para invalidar argumentos válidos que se puedan generar en la discusión,
minorizando los efectos de la verdad, y poniendo en tela de juicio todo aquello que conduzca a una respuesta lógica, en nombre de la relevancia del problema.
Hay mucho interés en dejar ciertas discusiones en lo inconcluso, debido a que esto puede llevar a cabo la realización de intereses varios entre los individuos, por ejemplo: Existe mucha tendencia entre la clase política a conservar ciertos tópicos como tema de discusión y polémica, ya que esto les dará una ventaja aparente sobre sus adversarios a la hora de discutir y por medio del
argumentum ad nauseam, desviar la atención sobre la solución de un problema [una
crísis económica por ejemplo] y sacar tajada por medio de la demagogia y asociando varias falacias lógicas y argumentaciones falaces, para figurar como hombres y mujeres de muy buenas intenciones.
[cayendo un poco en el argumento
ad nauseam, pongo esto de ejemplo]
"La crisis económica es un mal que amenaza a todos los ciudadanos, es importante poner atención sobre los efectos y crear comisiones que aborden el tema y hagan análisis para comprobar nuestra situación actual"
Aparentemente es una idea bien estructurada, y una intención bondadosa de parte del político equis realizar declaraciones sobre lo que es la
crisis económica, sin embargo, no aporta nada objetivo para una solución, pasarla de análisis en análisis y de comisión en comisión no da una respuesta real a quienes les afecta la
crisis, pero el tema debe ser discutido constantemente por medio del
ad nauseam para que no pierda relevancia y se justifiquen cientos de comisiones de gente que asegura un sueldo para" tratar de entender" una problemática que no conduce a nada.
Así pues, tenemos que un argumento
ad nauseam también puede generar cierto oportunismo entre dos adversarios en un debate, dando lugar a que en lugar de aportar argumentos consistentes se tenga que recurrir a hechos y males constantes en la sociedad [pobreza, hambre, violencia, etc] para minimizar argumentos que se basan en la verdad, pero que no cuentan con la relevancia,
antiguedad y repetición de los argumentos
ad nauseam.
Fácilmente se puede asociar el argumento
ad nauseam con el
argumento tu quoque, donde se produce una objeción basada en hechos que acusan al adversario, dando a entender que no tiene la moral suficiente de criticar o aportar soluciones por su condición:
Esta semana estamos realizando una campaña para dar comida a niños de la calle Ad nauseam y tu quoque: ¿Ah pero crees que solucionarás el problema del hambre mundial? Además no tiene sentido que alimentes niños de la calle si tu familia a penas tiene para sobrevivir...Vemos como la capacidad de asociación de falacias puede resultar en un duro golpe a las acciones e ideas de los humanos, apoyándose en pequeñas argucias que desvirtúan los verdaderos problemas que aquejan a nuestras sociedades. En el caso concreto del
ad nauseam, existen muchos ejemplos donde se puede observar la cantidad de males que produce una discusión que se repite hasta el cansancio [es decir, hasta el punto de dar nausea] y que nunca podrá ser resulta de modo objetivo y dando razón a la verdad, otro ejemplo podría ser la discusión sobre un ser supremo, los ateos dicen no, los creyentes si, ¿Pero qué resuelve esta discusión? Si no crear más polémica y argumentos
ad nauseam. Así se podría enumerar una serie de eventos más que se dan entre la sociedad.
Lo importante no es discutir cuanto se sabe del tema, o cuanta más razón se lleve sobre la discusión, lo importante es ver hacia donde conduce dicha discusión y observar los indicios que presenta para convertirse un un simple argumento
ad nauseam.
Un saludo.