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martes, 20 de abril de 2010


Así funciona el razonamiento circular

por Wiliam Ajanel

El razonamiento circular se puede definir desde distintos puntos de vista y bajo un profundo análisis intelectual; pero no encontré mejor manera que esta imagen para explicar cómo funciona y por qué funciona.


[click sobre la imagen para agrandar]

Espero que haya sido útil, la idea la tomé de una imagen en inglés que encontré navegando, lamentablemente no se la fuente o página original pero dejo el enlace.


Un saludo

Te puede interesar:
Serie sobre argumentos y falacias lógicas



miércoles, 17 de marzo de 2010


Insúltame, desvía la atención, habla mal de mi familia y de mi perro; pero aún así... estás equivocado

por Wiliam Ajanel

El insulto y la descalifición; esos grandes forjadores de la opinión pública e individual ¿Qué sería de aquellos grandes oradores y líderes de opinión si no existiesen las mentiras, los insultos, los eufemismos y cosas a las cuales culpar de nuestra incompetencia? El arte de mentir trae consigo una variedad de atributos que conjugados, manifiestan el espíritu pintoresco de la hipocrecía y el error.

Durante siglos, nos hemos refinado en el arte de descalificar a los individuos en vez de razonar con ellos; no es extraño que tan arraigada costumbre pretenda instituirse en el ámbito social a través de los medios y la comunicación social. Porque ya no extraña que al escuchar a aquel pretencioso político demagogo, detectemos ciertas ínfulas de auto proclamada superioridad moral frente a sus adversarios. No escandaliza que seudo líderes sociales y mediáticos al verse acorralados por su ineptitud, no tengan más recurso que lanzarse al cuello ajeno para chupar las venas de una mala reputación y así parecer menos equivocados y malos que los demás.

¿Desde cuando aceptar los errores pasó de ser una virtud a una muestra de inferioridad y escasez mental? Pero lejos de brindarnos una oportunidad de mejorar como humanos, dichos errores nos acorralan y en nuestra desesperación, corremos ofuscados hacia las falacias y la desacreditación personal; no sea que sorprendidos, nos veamos como unos completos ignorantes e inferiores.

Una lógica enfermiza se desprende del hecho de no aceptar nuestras fallas; porque cuando éramos niños, si nos equivocábamos "estábamos aprendiendo" pero de adultos no podemos darnos el lujo de quedar mal delante de la gente; evidenciarnos como eternos ignorantes de una u otra rama del conocimiento no es una opción para nuestros extraordinarios intereses de protagonismo, hipocrecía o falta de humildad.

¿Pero qué peligro hay en acostumbrarnos a solucionar nuestras diferencias con insultos y descalificaciones? Sencillamente que nunca llegaremos a un razonamiento lógico, las ideas morirán y con ellas las buenas prácticas en la sociedad; no sorprende pues que sea tan sencillo que los medios y las figuras públicas nos puedan [o al menos eso pretendan] pintar una realidad de cartón, de plástico inflamable frente a la mínima expresión de lógica y verdad.

Cada vez resulta más complicado darse a la tarea de enfrentarse, o simplemente ignorar a quienes insisten en resolver las diferencias intelectuales al abrigo de las mentiras y las descalificaciones personales; al final será una tarea que se de por perdida si decidimos hacernos parte de esa cultura del engaño, o puede que llegue el día en que podamos sentirnos libres de opinar en base a un razonamiento lógico, sin temor a ser señalados o descalificados de entrada como si se tratase de un campo minado, que en cualquier momento nos hace tropezar con nuestra reputación o nuestras creencias y volar en mil pedazos sin oportunidad alguna de proponer una idea por buena o mala que ésta sea.

Mientras cualquiera de esas dos cosas ocurre, podemos seguir en la lucha de intentar razonar las opiniones y discutir sanamente, sería un error apartarse del camino de la discusión y el diálogo; uno de los grandes logros de la civilización, pero no para convertirlo en una especie de circo donde exponer sin razón la integridad de los individuos, que al final, son todos pasajeros y de corta duración; no así las ideas que prevalecen en el tiempo y se convierten en modos de vida y práctica en vidas y sociedades enteras.

Podemos convservar la clase, ser sobrios, equivocarnos cuantas veces sea necesario; podemos invertir horas y media vida si es necesario, en intentar llegar a acuerdos lógicos y dar un lugar privilegiado a la inteligencia, y con esto ir más allá de lo que aún hemos logrado como humanidad, como sociedad y como individuos; no así si seguimos contemplando las descalificación y la mentira como modo de práctica en las comunicaciones interpersonales; comprender que lo que hace una persona o un país, no justifica que los demás lo hagan; comprender que una reputació no invalida la capacidad motriz de un individuo; entender que al señalar las deficiencias de los demás, no nos hace mejores personas; y finalmente, abandonar esa pretención de superioridad moral e intelectual que tanto daño ha hecho a la humanidad.



Un saludo


También puedes leer:

¿Para qué argumentar? Cuando podemos descalificar...


miércoles, 3 de marzo de 2010


Pero tu dices eso porque eres negro...

por Wiliam Ajanel

O porque eres judío, masón, panteísta, indígena, marxista, capitalista, etc. No digo que tu argumento sea inválido, o más bien, no puedo asegurar que así sea, me limito a asumir que estás en un error debido a tus circunstancias y no a un razonamiento lógico; la verdad es que me cuesta aceptar que una persona con alguna creencia equivocada o de cierto origen étnico pueda tener razón en ciertos aspectos de la vida. No es nada personal (?)

[C. S. Lewis]

La anterior sería la forma más práctica (?) quizá, de definir lo que es un bulverismo; lo que viene siendo un concepto aproximado a lo que en inglés se conoce como bulverism, término acuñado por el novelista británico C.S. Lewis, a partir de un ser imaginario que dio origen a éste concepto, el hombre imaginario llamado Ezequiel Bulver. El componente central de ésta falacia lógica consiste en descalificar los argumentos de un individuo a partir de las circunstancias que lo identifican, ya sea su raza, ideología o nacionalidad, en vez de intentar debatir en base a la razón lógica.

Es un concepto bastante cercano a lo que se conoce como argumento ad hominem, donde lo que se busca es descalificar al individuo en lugar de razonar con él. Lo curioso de este tipo de argumentación, resulta en lo práctico que resulta para algunos escudar sus ideas o superioridad moral e intelectual, al abrigo de la premisas erróneas como relacionar las líneas de pensamiento del adversario, su situación económica, su origen étnico, y todos esos aspectos que pudiesen distraer la atención del punto central de la discusión y llevarlo hacia un plano sensacionalista y erróneo.

El bulverismo surgió como un intento de dar explicación a una práctica común en la sociedad, que era el hecho de descalificar sin previa discusión los argumento de un individuo equis.

Frente a este hecho, Lewis escribió:
You must show that a man is wrong before you start explaining why he is wrong. The modern method is to assume without discussion that he is wrong and then distract his attention from this...
Que parafraseando vendría a ser algo como: Usted debe demostrar que un hombre está equivocado, antes de comenzar a explicar por qué está equivocado. El método moderno es asumir sin ningún tipo de discusión que él está equivocado y luego distraer la atención hacia eso...

Es importante entender éste tipo de mecánica confusa, que normalmente se utiliza en los medios, la política y la comunicación masiva para distraer a los individuos y generar mayor expectación, audiencia o simpatizantes. Es tan normal hoy en día escuchar políticos expresarse sobre sus contrincantes son insultos, descalificaciones y acusaciones de tipo ideológico sin entrar en un detalle minucioso sobre los argumentos que con tanta valentía invalidan a partir de concepciones falaces.

Lo mismo sucede cuando los medios señalan a presuntos delincuentes y los acusan sin un juicio de por medio, desatendiendo el principio de la presunción de inocencia para colocar titulares un poco más atractivos y coloridos; no sería lo mismo escribir "un invididuo que es acusado de ser un presunto delincuente" a "un delincuente inescrupuloso fue detenido por "x" o "y" motivo". Sin embargo resulta un error en cual fácilmente se puede incurrir, a partir de experiencias acumuladas o un historial de dudosa consistencia. Sin embargo, la razón no atiende a supuestos históricos o memorias sugerentes, la razón atiende a los hechos y a la lógica más básica.

Así pues, intentemos hacer un ejercicio de razonamiento lógico a la hora de discutir, evitando distraer la atención hacia aspectos que nada tienen que ver con la lógia argumental y la verdad; cuando exista algo digno de discusión, es de ponerlo a trabajar con la mente y no los prejuicios, dispuestos a debatirle a cualquier hombre sin importar si éste es indígena, ambientalista, humanista, asiático, amante de las ballenas o transexual.

Un golpe más para las falacias, un punto más para la razón.



Un saludo


Referencias:
Fotografía vía
Artículo de la Wikipedia sobre Bulverism


Si te interesó, puedes leer la serie sobre falacias y argumentación lógica

martes, 1 de septiembre de 2009


Cum hoc ergo propter hoc; mezclando el agua y el aceite

por Wiliam Ajanel

Este término latín [queda muy bonito en el titular y decidí dejarlo tal cual] se puede traducir a lenguaje muy sencillo como: "Luego, por causa de esto" y resulta una falacia lógica, en la cual se presume de relación directa y consecuente de un acontecimiento respecto a otro, es decir, que se relacionan dos o más eventos paralelos para intentar explicar las razones y las causas de los acontecimientos actuales, aunque en realidad no tengan nada que ver el uno con el otro, o como se dice por ahí: Mezclar el agua y el aceite.


Su uso resulta bastante común, aunque pocos lo entienden como una falacia, y se interpreta como un fenómeno causal, justificado en muchas ocasiones por la fuerza circunstancial que empuja al individuo a generar conclusiones apresuradas sobre los hechos que le rodean. Es por esto que resulta muy común asociar eventos de actualidad, y se intenta a toda costa unir líneas de hechos paralelos para intentar justificar posturas, actitudes y decisiones, que parten de un razonamiento errado.

Siempre existirá gente interesada en generar este tipo de argumentación falsa, evidentemente procuran asociar hechos en un línea de acontecimientos particulares y familiarizables, para dar mayor consistencia a sus falacias y no ser sorprendidos tan fácilmente, un cum hoc ergo propter hoc, se puede originar desde los medios, las esferas políticas, el mercadeo, etc. El principal componente de este tipo de falacia son los supuestos, que al cobrar fuerza considerable entre la opinión popular [ad populum] luego pasa a considerarse como cierta.

A disposición dejaré estos ejemplos de cum hoc ergo propter hoc, para facilitar su interpretación:

a) Uno de los casos más recientes donde se aplicó el cum hoc ergo propter hoc, fue en el manejo de la crisis sanitaria que generó la ya famosa gripe AH1N1, que inicialmente se conoció como gripe porcina; seguidamente se originó una paranoia generalizada que relacionaba dicha gripe con el consumo de productos del cerdo, es porque la gente por simple asociación de ideas llegó a dar por sentado que la gripe y los cerdos, guardaban una relación causar y directa, cosa que hoy sabemos, es totalmente errónea y falsa.

b) Hace unas pocas semanas se originó una crisis y tensión política entre países del sur de América, concretamente entre Venezuela y Colombia, dicha crisis se basa en el supuesto de que como las fuerzas armadas estadounidenses están colocando campamentos en territorio vecino, el gobierno de Venezuela ha manifestado que ve amenazada su soberanía, cosa que aún no ha sido comprobada, más que por una aparente evidencia anecdótica [que resulta ser otra falacia lógica que en otra ocasión analizaremos] de conflictos ideológicos y políticos, y que bajo este razonamiento, concebido falazmente [independientemente de las tensiones] se justifican acciones diplomáticas e incluso se habla de reacciones militares, compra de material militar y armamento a otros países, etc, que apoyan la idea de que ambos acontecimientos guardan una relación directa.

Son ejemplos actuales, muy simples si se quiere, pero que dejan apreciar la lógica errada que se maneja en aspectos importantes para la sociedad, y de los cuales debemos estar alertas en tanto que se dejen entrever, para el uso correcto de la razón y la lógica.

Un saludo.

Si te pareció interesante este artículo puedes leer la serie sobre argumentaciones y falacias lógicas en este enlace

lunes, 8 de junio de 2009


¡Tanta gente no puede estar equivocada!

por Wiliam Ajanel

Dentro de las prácticas más comunes en la sociedad, se encuentra el hecho de que en nuestro afán de creer y respaldar nuestras teorías, gustos y demás aficiones, llegamos al punto de argumentar en base a la popularidad de dichas cosas. Resulta que un libro es bueno porque vendió miles de ejemplares, y que equis programa de televisión debe ser el mejor por tener la audiencia más alta, o que sin duda, aquel político debe ser el más indicado, pues mucha gente votó por él, es la democracia perfecta. Lamentablemente, tales justificaciones no son más que una falacia lógica conocida como: Argumentum ad numerum, que se define como aquel que da por cierto algo, basado en la cantidad de gente que lo aprueba o lo considera correcto.


¡Tantos no pueden estar equivocados! Esta podría ser la definición más cercana a lo que es el argumentum ad numerum. A menudo la gente suele confundir la popularidad [argumento ad populum] basada en la cantidad de gente que aprueba y considera como correctas ciertas prácticas dentro de la sociedad, nada más lejos de la realidad.

Se considera particularmente peligroso, dicho argumento, ya que al igual que todas las falacias lógicas, busca interpretar la realidad a la luz de supuestos argumentos, que lo que hacen es desviar la verdadera atención sobre su validez lógica y verdadera. A la gente no le gusta cuestionarse, y a muchos les ofende que se cuestionen sus creencias, es por eso que recurren a tal argumento, escudados muchas veces en estadísticas y números, que podrían dar una sensación de éxito.

En la práctica, el argumentum ad numerum no difiere del argumentum ad populum, excepto por el uso de números, y cantidades que se utilizan como argumento, en lugar de probar la veracidad de algún postulado, se deja todo en manos de la cantidad en números de seguidores, fieles, consumidores, etc. Y esto cobra especial importancia, ya que en asuntos que involucran la voluntad popular, se suele obviar la importancia de las ideas y las propuestas, dando mayor importancia a la "cantidad" de gente que aprecia algo como cierto, aún cuando esto pueda estar equivocado y ser totalmente maligno.

Estos pueden ser algunos de los argumentum ad numerum más comunes:

Mira, este libro es un Bestseller, debe ser buenísimo...

[El hecho de que mucha gente lo comprar no lo coloca en una posición intelectual superior, un juicio valorado en ventas, en cantidad de gente y dinero, no es un argumento válido para medir el éxito de una obra intelectual]

Pues las últimas estadísticas dicen que este partido político lleva la ventaja por un gran porcentaje, así que votaré por ellos...

[La base lógica para elegir un voto, no debería ser la popularidad o la cantidad de gente que vota por un determinado partido, sino una elección inteligente donde se pone a discusión los planes y objetivos de dichas estructuras políticas]

Este blog es primer lugar en todos los rankings de la web, seguramente debe ser cierto todo lo que pone a disposición...

[Que un sitio sea el más visitado no asegura que su información sea verdadera del todo y mucho menos imposible de ser cuestionada]
La religión católica es una de las más grandes y con más devotos alrededor del mundo, según las estadísticas, definitivamente tanta gente no puede estar equivocada...
[La verdad no puede ser relacionada a una cantidad de fieles o devotos, una voluntad no es lo mismo que un argumento]


Y así podríamos continuar haciendo listar interminables de los argumentos que se utilizan tanto a nivel personal como a nivel interpersonal, ya que muchos consideran aspectos de la sociedad como aceptables en base a la cantidad de personas que aprueban determinados hechos. Hasta resulta una actitud que denota un grado de enorme pereza, donde el individuo prefiere ahorrarse la fatiga de cuestionar y debatir, dando por ciertas las cosas que a la mayoría le parece bien.

Lo importante es detectar en qué momento un argumento deja de ser lógico para convertirse en una falacia lógica, que contiene toda una estructura lógica, pero basada en argumentos que no son válidos y carecen de verdad.

Por último, en una ocasión discutía con una persona sobre una crisis política que atravesaba el país, donde se acusaba al propio presidente de crímenes graves entre otras cosas. Al preguntarle a la persona ¿Cuál era su postura? Respondió de la siguiente manera: La verdad no creo que haya sido él, ¿Viste la cantidad de gente que salió a manifestarse en favor del presidente? Esa gente no puede estar loca. Dicho eso, me dispuse a cambiar inmediatamente de tema, ya que era obvio que tal argumento carecía del más básico sentido de la lógica y la verdad, ya que no manifestó su confianza en una investigación o alguna prueba, sino en la cantidad de gente que apoyaba al presidente. Triste realmente, pero es así como dañan las falacias lógicas a la sociedad.


Un saludo

Imagen vía

Si te pareció interesante esta entrada, puedes leer la serie completa de falacias y argumentaciones lógicas en este enlace.

lunes, 4 de mayo de 2009


Argumento ad nauseam; las discusiones sin fin

por Wiliam Ajanel

Existen discusiones fáciles de resolver, otras llevan un poco más de tiempo, pero algunas parecieran volverse eternas debido a la constante alimentación que reciben por parte de las sociedades. En ocasiones ni siquiera buscan resolver un asunto o llevar a cabo una conclusión, sencillamente son discusiones o flames que retornan de forma intencional para ocasionar polémicas y llevar hacia adelante uno de los argumentos o falacias lógicas más significativos en la historia de la humanidad, hablamos del argumento ad nauseam, que es aquel que busca mantener una discusión hasta el punto del cansancio, una especie de discusión sin fin.


¿Pero qué tiene de interesante este argumento? Se pueden mencionar varios aspectos, uno de los principales sería: Desviar la atención sobre el verdadero problema y una consecuente solución. Dicha actitud conduce sencillamente a la confrontación y busca generar polémica y discusión para invalidar argumentos válidos que se puedan generar en la discusión, minorizando los efectos de la verdad, y poniendo en tela de juicio todo aquello que conduzca a una respuesta lógica, en nombre de la relevancia del problema.

Hay mucho interés en dejar ciertas discusiones en lo inconcluso, debido a que esto puede llevar a cabo la realización de intereses varios entre los individuos, por ejemplo: Existe mucha tendencia entre la clase política a conservar ciertos tópicos como tema de discusión y polémica, ya que esto les dará una ventaja aparente sobre sus adversarios a la hora de discutir y por medio del argumentum ad nauseam, desviar la atención sobre la solución de un problema [una crísis económica por ejemplo] y sacar tajada por medio de la demagogia y asociando varias falacias lógicas y argumentaciones falaces, para figurar como hombres y mujeres de muy buenas intenciones.

[cayendo un poco en el argumento ad nauseam, pongo esto de ejemplo]

"La crisis económica es un mal que amenaza a todos los ciudadanos, es importante poner atención sobre los efectos y crear comisiones que aborden el tema y hagan análisis para comprobar nuestra situación actual"

Aparentemente es una idea bien estructurada, y una intención bondadosa de parte del político equis realizar declaraciones sobre lo que es la crisis económica, sin embargo, no aporta nada objetivo para una solución, pasarla de análisis en análisis y de comisión en comisión no da una respuesta real a quienes les afecta la crisis, pero el tema debe ser discutido constantemente por medio del ad nauseam para que no pierda relevancia y se justifiquen cientos de comisiones de gente que asegura un sueldo para" tratar de entender" una problemática que no conduce a nada.

Así pues, tenemos que un argumento ad nauseam también puede generar cierto oportunismo entre dos adversarios en un debate, dando lugar a que en lugar de aportar argumentos consistentes se tenga que recurrir a hechos y males constantes en la sociedad [pobreza, hambre, violencia, etc] para minimizar argumentos que se basan en la verdad, pero que no cuentan con la relevancia, antiguedad y repetición de los argumentos ad nauseam.

Fácilmente se puede asociar el argumento ad nauseam con el argumento tu quoque, donde se produce una objeción basada en hechos que acusan al adversario, dando a entender que no tiene la moral suficiente de criticar o aportar soluciones por su condición: Esta semana estamos realizando una campaña para dar comida a niños de la calle Ad nauseam y tu quoque: ¿Ah pero crees que solucionarás el problema del hambre mundial? Además no tiene sentido que alimentes niños de la calle si tu familia a penas tiene para sobrevivir...

Vemos como la capacidad de asociación de falacias puede resultar en un duro golpe a las acciones e ideas de los humanos, apoyándose en pequeñas argucias que desvirtúan los verdaderos problemas que aquejan a nuestras sociedades. En el caso concreto del ad nauseam, existen muchos ejemplos donde se puede observar la cantidad de males que produce una discusión que se repite hasta el cansancio [es decir, hasta el punto de dar nausea] y que nunca podrá ser resulta de modo objetivo y dando razón a la verdad, otro ejemplo podría ser la discusión sobre un ser supremo, los ateos dicen no, los creyentes si, ¿Pero qué resuelve esta discusión? Si no crear más polémica y argumentos ad nauseam. Así se podría enumerar una serie de eventos más que se dan entre la sociedad.

Lo importante no es discutir cuanto se sabe del tema, o cuanta más razón se lleve sobre la discusión, lo importante es ver hacia donde conduce dicha discusión y observar los indicios que presenta para convertirse un un simple argumento ad nauseam.

Un saludo.

Una pequeña referencia sel argumento ad nauseam
Imagen vía

jueves, 29 de enero de 2009


Argumentum ad ignorantiam: La ignorancia como arma de dos filos

por Wiliam Ajanel

La mente humana suele ser muy hábil para encontrar una salida fácil y victoriosa a los conflictos de lógica muy básicos, cuando de defender argumentaciones se trata. Una de las más frecuentes, aunque no muy conocida técnicamente hablando, corresponde al argumento ad ignorantiam o argumento basado en la ignorancia existente respecto a lo que se a firma o se niega. Es muy común observar a los individuos que, al verse incapacitados de probar sus argumentos, recurren al ejercicio de la comprobación imposible o improbable, cargando la responsabilidad de ofrecer pruebas sobre la veracidad o falsedad del tema a su adversario.

Fue el pensador inglés, John Locke quien definió tal argumentación como: Aquella que se apoya en la incapacidad de responder por parte del adversario. El proponente estima que su afirmación es admisible -aunque no la pruebe- si nadie puede encontrar un argumento que la refute.

En este sentido nos encontramos con la particular actitud desafiante, que aprovecha las pocas posibilidades de comprobación, acercándose un poco a lo absurdo, para dar validéz o simplemente negar algo.

Un ejemplo podría ser el siguiente:

Luis: Pues yo debo admitir que el Monstruo de Espagueti Volador si existe.

Alejandro: Pero ¿No sabes que eso es una simple parodia? el Monstruo de Espagueti Volador en realidad no existe.

Luis: ¿Ah si? ¿Cuales son tus pruebas de que no existe? ¿Las tienes?

Alejandro: Ehmmm... pues no existen tampoco, es muy improbable.

Luis: Lo ves, como no tienes pruebas, debes reconocer que tengo razón, el Monstruo de Espagueti Volador si existe.

En este caso podemos observar, como sobre la base de lo improbable, o lo desconocido se plantea la veracidad de algo, sólo por no contar con pruebas que lo nieguen. El otro caso podría ser:

Alejando: Pues bien Luis, de manera que tu si me puedes comprobar que el Monstruo de Espagueti Volador si existe.

Luis: Pues, en realidad tampoco puedo hacer eso, yo sólo creo en él.

Alejandro: Pues bueno, verás que yo también tengo la razón, como no tienes pruebas. Definitivamente el Monstruo de Espagueti Volador no existe.

Podemos pensar que resulta un ejemplo absurdo, pero nos sorprenderíamos de la cantidad de cosas que se afirman popularmente [argumentum ad populum] sobre la base de la ignorancia y la improbabilidad [argumentum ad ignorantiam].

La peculiaridad de este tipo de argumentación también reside en que se traslada la responsabilidad de proveer pruebas a quién cuestiona los argumentos, no así a quien los está realizando, una movida muy hábil pero poco consistente y congruente.

Lo importante del tema no es determinar quién tiene la razón, más bien se trata de un ejercicio de lógica, en donde debemos, o al menos deberíamos atribuirle el beneficio de la duda a cuantas cosas nos sea imposible comprobar, sin caer en la errónea práctica de afirmar o negar en base ala ignorancia del tema que proponemos, cargando la responsabilidad de comprobación, a aquellos que debaten o cuestionan nuestros argumentos.

Normalmente este tipo de argumentaciones se relacionan a fenómenos poco fiables y de dudosa comprobación como: La magia, la religión, la vida extraterrestre y fenómenos paranormales. Pero es de reconocer que muchas personas utilizan este argumento a manera de defensa en posturas ideológicas o prácticas de dudosa intención, falsos filántropos diríamos.

La lista de ejemplos podría ser interminable, pero me basta con dar a conocer esta práctica común pero que en ocasiones se pasa por alto, y que también suele enlazarse con otro tipo de falacias y argumentos que dan vida a esos malos entendidos y mentiras que circulan en nuestras sociedades, atrofiando el desarrollo intelectual y la libertad de pensamiento y lógica entre los individuos.

Esperamos continuar con la serie de argumentums, que resultan un ejercicio intelectual y lógico bastante saludable.

Saludos

Fuentes:

Definición de John Locke sobre el agrumento ad ignorantiam