por Wiliam Ajanel
Mucho se ha dicho sobre la facilidad que existe en internet para provocar, insultar y hasta amenazar gratuitamente entre usuarios en las distintas redes sociales que existen, y del daño que eso representa para la imagen y la credibilidad en la red. Los motivos para esconderse detrás de un nick, un avatar o un simple "anónimo" son variados; desde la debida precaución en aspectos personales, hasta la posibilidad de lanzar todo tipo de argumento irresponsable sin el temor de ser ubicado o identificado.
Pero surge nuevamente la interrogante: Si se pudiera eliminar el anonimato de internet ¿Nos quedamos sin valientes? Es obvio que no, pero sencillamente reduciría mucho el número de personas que constantemente utilizan el anonimato para expresarse, haciendo notar que no todos utilizan de forma inadecuada el anonimato. Pero sin duda sabemos que el anonimato es tan sólo una derivación que se hizo mucho más común en internet como medio de comunicación, y que sin duda ha sido aprovechado para fines poco elegantes.
La simple existencia de un nombre, una identidad o imagen que represente al individuo como tal, originaría un mayor nivel de confianza y respeto, ya que como decía un amigo: Se me hace un poco difícil tratar con respeto a algo que no tiene nombre ni cara.
Y bajo ese mismo último argumento los personajes sin rostro y sin identidad no parece importarles que detrás de un ordenador exista un ser humano, con pensamientos y emociones, que sencillamente se proyecta en internet y lo utiliza, como decía Marshall McLuhan, como una extensión de los sentidos.
Y existe una molestia generalizada dentro de las distintas comunidades hacia personajes que insisten en hacerse notar pero sin ser reconocidos, criticando pero sin dar la cara, señalando pero sin poder ser señalados. Así pues, se hace necesaria a este punto, la comunicación real, con gente real, con personas con un nombre y un rostro.
Es momento entonces de plantearnos la necesidad de dar una nueva imagen a la web, donde se trate con respeto a los individuos, dirigirnos con argumentos y toda propiedad a personas que pueden o no tener ideas acertadas, pero con todo utilizan una identidad, para ser tratados no como delincuentes, sino como a individuos.
Por último parafraseando, como lo hacía notar en la ya famosa película Batan el Caballero de la Noche: El mundo necesita héroes con nombre y un rostro...
Pero en internet si quitaramos las máscaras ¿Nos quedamos sin valientes?
Un saludo.
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