viernes, 16 de enero de 2009


No hay sarcasmo sangriento, sólo personas muy sensibles...

por Wiliam Ajanel

No hay personas mejores que las demás...

Pues yo si...

Fueron las tres palabras que hicieron que mis compañeros de la universidad se escandalizaran, se rieran despectivamente y otros agacharan el rostro indignados por tal afirmación. Estoy casi seguro que en otro tiempo, en otro lugar y con otras personas hubiera sido la broma más tonta e ingenua, lamentablemente escogí un mal lugar y un mal momento, pero sobre todo: Un grupo incorrecto.

Hay una frase que me causa mucha gracia y que la he copiado en más de una ocasión del Menéame (desconozco su autoría, perdonad la libertad que me tomo) y dice así:

Me gusta el humor sin tapujos y políticamente incorrecto. Me gusta la sátira, la ironía, el sarcasmo. Me gusta el humor negro y el humor verde. En la vida uno se puede reír de casi todo.

Pero, amigo, esto es realmente de mal gusto.

Claro que se puede dar a muchas interpretaciones, pero sin duda alguna muchos la utilizan a manera de ironía.

La RAE en su versión online nos dice que el sarcasmo es:

1. Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a alguien o algo.

2. Figura que consiste en emplear esta especie de ironía o burla.



Partiendo de esto, podríamos decir que existe una connotación negativa en el uso del sarcasmo en las comunicaciones sociales, sin embargo, existe algún pensamiento que nos dice que el sarcasmo a pesar de ser una práctica poco sutil y cortés, requiere de una habilidad lógica e intelectual muy refinada y alta.

No es mi intención hacer una apología del sarcasmo, ni insinuar que quienes lo utilizan tienen una mayor capacidad intelectual que los demás, simplemente me parece que cuando existe la oportunidad, el grupo indicado y la situación correcta, resulta una herramienta de comunicación bastante efectiva y divertida. La única advertencia desde mi punto de vista es que no todas las personas tienen la capacidad de interpretar el sarcasmo y las bromas de manera madura y responsable, y están en todo su derecho, es justo lo que me ha pasado en el relato que pongo al inicio del post.

Obviamente yo no creo ser mejor que nadie ni mucho menos más inteligente, mi intención en ese instante era levantar impresiones y lograr un momento gracioso en medio de la tensión (estábamos en un proyecto de la universidad) sin embargo el resultado fue contraproducente y por demás incómodo.

Escribo esto, porque me parece interesante el rol que desarrollan estas prácticas en nuestras comunicaciones a nivel interpersonal, sea cual sea el medio. Resultará muy interesante y relajante si de vez en vez nos burlamos incluso de nuestros propios errores, como ya lo he dicho en varias ocasiones: No se puede andar en la vida de serio todo el tiempo, sin embargo, existe la prudencia y el respeto, si consideramos que no estamos en el lugar indicado, es mejor evitar los conflictos y como ya lo dije en el título del post: No hay sarcasmo sangriento, sólo personas muy sensibles...

Saludos

Fuentes: Definición de sarcasmo por el Diccionario Online de la Real Academia Española

jueves, 15 de enero de 2009


¿Quién dijo miedo? Detrás de un ordenador...

por Wiliam Ajanel

Marshall McLuhan, en su famoso libro Understanding Media decía: "Los medios son una extensión de nuestro cuerpo, mente o ser". Así pues, un tenedor viene siendo una extensión de nuestros dedos, y un zapato la extensión de nuestros pies. Diríamos que es una lógica simple y se basa en la idea de que los medios vienen a suplantar a nuestros sentidos cuando estos no pueden ir más allá.

La evolución de dichos medios nos ha llevado a modificar nuestras actitudes en los distintos grupos que se forman en torno al medio más moderno podríamos decir: Internet.

De niño no solía ser una persona muy conflictiva, pero recuerdo que me enseñaron a que cuando quería decirle algo a alguien tenía (por respeto y educación) que decirlo de frente y sin miedo, ya que si era con miedo es que no estaba seguro de hacer lo que hacía.

Hoy las cosas han cambiado mucho en la red, me ha tocado ver de todo: Desde amenazas de muerte, hasta la publicación de datos personales de terceras personas y en ocasiones de familiares, todo en pro de "defender posturas" y parecer valientes. Como comunidad hemos formado parte de uno de los medios más versátiles en cuanto a comunicación, precisamente por esa interacción que se hace posible gracias a los diversos espacios donde podemos participar de manera libre. Pero como en todo, también tenemos la capacidad de corromper las herramientas de comunicación, en esta caso puntual me refiero a las agresiones de tipo personal en la red.

Hace unos días, mientras comenzaba a participar en un flame muy encendido, un amigo mío me dijo: Oye que rápido te dejas irritar (no recuerdo las palabras exactas) luego me dijo: ¿Piensas que esas personas serían capaces de decirte esas cosas frente a frente? Me quedé meditando al respecto y luego (como suelo hacer en muchas ocasiones) lo agarré de chiste y comencé a bromear.

Volviendo al punto de los medios como extensión de nuestro ser, hice la relación que hay entre la capacidad de opinar, debatir y aprender, y la capacidad de perder la paciencia y recurrir a los clásicos insultos y descalificaciones personales, todo esto en el contexto de los medios. Me vuelven a surgir un par de inquietudes:

¿La red ha modificado realmente nuestra actitud frente a nuestros semejantes haciéndonos más "valientes"?

¿Cuántas de las cosas que decimos en los foros, chats y demás redes sociales estaríamos dispuestos a defender en la vida real?

Yo en más de una ocasión le he faltado el respeto a alguna persona escribiendo detrás de un ordenador, me arrepiento y de paso pido disculpas a quienes se hayan sentido ofendidos. Pero estoy seguro que todos en más de una ocasión nos hemos visto tentados a hacerlo, naturalmente porque es una reacción humana y muy "normal". Tampoco digo que irritarse de vez en vez no esté permitido, pero si viene siendo necesario medirse a la hora de hacer comentarios y hablar respecto a las demás personas.

Le preguntaba a un compañero hace tiempo: ¿Cómo es que aguantas todos esos insultos? A lo que me respondió: Esos insultos no me los hacen a mi, se los hacen a la persona que ellos creen que soy...

La imagen que se proyecta en ocasiones da rienda suelta para que decenas de personas tengan una identidad distorsionada de la persona y se sientan con la libertad de proferir insultos y descalificaciones, sin pensar realmente en el mensaje que se envía con esa actitud.

Termino con esta frase que alguna vez escuché de un amigo, mientras discutíamos sobre la valentía y la cobardía: ¿Quién dijo miedo? Detrás de una piedra...

¿Cuál es tu piedra?

Firma: Mi nombre está arriba

miércoles, 14 de enero de 2009


Danos la demagogia nuestra de cada día...

por Wiliam Ajanel

La demagogia, esa arma infalible que supera en ocasiones la mejor campaña de mercadotecnia e imagen, aún me sorprende la cantidad considerable de personas que la utilizan, pero me sorprende aún más ver la cantidad de personas que se la creen.

Regresando de un día de trabajo y después de una charla profunda con mi querida novia, decidí ver la televisión esperando encontrar entretenimiento, precisamente me tocó ver un episodio de Los Simpson, en donde el Sr. Burns busca desesperadamente a su osito Bobo, y finalmente lo encuentra en casa de Homer. Me hizo mucha gracia el momento en el que forcejea con la pequeña Maggie para recuperar su oso, luego hay un momento tierno y es justo en ese momento en el que un fotógrafo capta la escena, a lo que el Sr. Burns exclama ¡Malditos amarillistas!

Finalmente terminé expresando una frase que encima de graciosa resulta temible por estos tiempos: La vida cada vez se parece más a Los Simpson (¿O es al revés?) Justo cuando finalicé de ver el episodio decidí poner el telediario local y ¡Oh sorpresa! en el intermedio del noticiero me encontré con la propaganda más detestable y baja que había visto desde hace mucho: Un spot de aproximadamente 15 minutos (si, me lo fumé todo para ver hasta donde llegaba) del típico diputado que sin decirlo abiertamente comienza a hacer proselitismo de su partido y campaña por adelantado.

Abrazando mujeres, personas de bajos recursos, jugando con indígenas de distintas localidades, y repartiendo frazadas a un par de ebrios que se encuentran en un parque. Mientras una persona relataba lo bueno que era el diputado "X" (no diré su nombre, no quiero darle más difusión) porque el si se acercaba a las comunidades.

Por un momento me sentí frustrado, de ver como con la demagogia, se sigue jugando con las emociones de las personas más necesitadas y pobres de nuestras sociedades; también me sentí ofendido de ver como se los sigue tratando como a ignorantes e inferiores, con la clásica palmadita en la espalda y una sonrisa "Colgate" mientras las miles de cámaras rodean al diputado "x" en su fabulosa labor.

Me surgen dos inquietudes al respecto:

¿Por qué los medios tradicionales siguen apoyando este tipo de propaganda barata y demagoga?

¿Hasta que punto es permitido que en un país "libre" se tenga que recurrir a tan baja estrategia para ganar el favor de los individuos?

Sigo creyendo con todas mis fuerzas que la oportunidad de acabar con todas esas mañas del pasado sigue vigente y que tenemos una gran responsabilidad con los más pequeños y jóvenes, porque merecen un mundo en donde se les enseñe a pensar, meditar, dialogar y proponer. Y es aquí, en estos pequeños (más no insignificantes) espacios de opinión donde podemos colaborar con la construcción de un criterio más profundo.

La demagogia no se reduce a un grupo de personas pobres; tampoco es que las personas con más estudios puedan escapar de ella. Me parece a mi más un asunto de ética y honestidad. Hay que terminar con estas prácticas que a pesar de que aún consiguen resultados, apartan al individuo y lo reducen a un nivel de borreguismo intelectual (con las debidas disculpas).

Simplemente, me entristece ver como pretenden burlarse nuevamente de mis semejantes...

Firma: Un ciudadano "común y corriente"

martes, 13 de enero de 2009


Argumento Tu quoque; o el famoso "Tú también"

por Wiliam Ajanel

Más allá de una palabra extraña, el ejercicio de la argumentación Tu qouque, es una práctica tan común en cualquier parte de nuestra sociedad. La wikipedia nos ilustra el respecto mencionando que:

Se denomina tu quoque (locución latina que significa «tú también») al argumento que consiste en rechazar un razonamiento, o considerarlo falso, alegando la inconsistencia de quien lo propone. Es, por tanto, una variante de la falacia ad hominem, o ataque personal, mediante la cual se procura demostrar que una crítica o una objeción se aplica igualmente a la persona que la realiza, rechazándola sin entrar a analizarla.

Sin duda este elemento se hace presente en nuestras vidas desde muy pequeños, apoyados en una falsa justicia moral, en ocasiones hacíamos declaraciones como:

"Pero si mi hermanito no hace su tarea..."

"Pero si mi hermana no se tomó la leche..."

Y las evolucionamos en la escuela, el colegio y la universidad, convirtiéndonos en expertos en la formulación de justificaciones al margen de la lógica más elemental. Desde políticos hasta personalidades y profesionales de alto rango, hasta la persona con el cargo más "sencillo" todos tenemos una tendencia hacia este tipo de argumentación.

Me nació la inquietud hace varios meses ya, de averiguar el por qué de estas acciones, ya que en muchas ocasiones he leído y escuchado diversas afirmaciones de este tipo, que en su momento como menciona el artículo de la wikipedia lo que buscan es rechazar, invalidar y culpabilizar a los individuos, con el fin de no acatar algún razonamiento que se propone al diálogo y a la discusión.

Tal práctica desde mi punto de vista también proviene de una poca capacidad de discusión y debate, ya que nuestra tendencia a la desaprobación en base a hechos que comprometen la autoridad moral de la otra persona, es muy fácil de utilizar y más cuando contamos con evidencia suficiente para desaprobar a la otra persona.

Considero que mientras más evitemos este tipo de acciones, ejercitaremos más nuestras capacidades intelectuales; claro que esto requiere un mínimo de humildad e interés en aprender de los demás, cosa que resulta muy difícil y comprometedor para aquellos que sufren de una arrogancia incontrolable.

Por último, esto también responde a una necesidad de autorealización del individuo que busca su superioridad frente a sus semejantes; se ve claramente en frases como: "¡Pero tu lo eres más!"

Ejercitemos entonces el libre diálogo y la capacidad de interacción sin recurrir a tales argumentaciones, estoy seguro que en todo sentido esto contribuirá a mejorar nuestras relaciones interpersonales en cualquier lugar donde nos encontremos.

sábado, 10 de enero de 2009


Morbo 2.0

por Wiliam Ajanel

El morbo por definición es una actitud, una tendencia a interesarse de un modo grotesco hacia algo. La RAE lo define como:

1. m. enfermedad (‖ alteración de la salud).

2. m. Interés malsano por personas o cosas.

3. m. Atracción hacia acontecimientos desagradables.

Los medios y la sociedad en general se han dado a la tarea de convertir los distintos sucesos que se vienen dando en una ocasión perfecta para difundir, ya sea por imágenes, escritos, videos y todo tipo de herramienta de comunicación, hechos lamentables y denigrantes para la dignidad del ser humano.

Hablo desde un punto de vista muy subjetivo, sin embargo ya resulta pesado tener que lidiar con los medios tradicionales como la televisión, la prensa escrita o la radio, como para tener que molestarnos con alimentar más el morbo de las personas por medio de contenidos amarillistas en la web, que sobre todo ponen en riesgo la dignidad de las personas.

En el plano de las redes sociales y de los medios informativos en internet, he visto como mensajes de odio han sido lanzados estos últimos días por el conflicto en Gaza, en ambas posturas.

Creo fielmente que la comunicación y la información son de suma importancia para el desarrollo de las sociedades, pero también creo que no podemos dejar que la internet se convierta precisamente en un complemento más de lo que los medios tradicionales, [manejados o no por intereses políticos] quieren vendernos.

La polémica, el amarillismo y el morbo son la combinación perfecta para cualquier negociante y vendedor en estos tiempos, y esto mismo ha generado que se le de un tinte inapropiado a la realidad de nuestro mundo. Cuando una persona dispone que su opinión tiene cierta influencia tanto en los medios como en los grupos sociales, debe ser muy cuidadosa con sus declaraciones, sin embargo, no es lo que estamos acosumbrado a escuchar.

Si bien es cierto, la web 2.0 es solo el reflejo de lo que es nuestra sociedad, las personas que permanecemos en ella, tenemos una oportunidad muy grande de cambiar las cosas, absteniéndonos de generar más polémica innecesaria y divisiones entre los grupos que se encuentran en la red.

Mi propuesta va hacia una mayor objetividad en la red, y un respeto indiscriminado hacia todos nuestros colegas y compañeros.

Los conflictos siempre van a existir, y las diferencias ideológicas también; no se pretende sentar precedentes para un "pensamiento único". Pero si una intención de mejorar la función de internet respecto a los temas que se manejan en nuestras sociedades.

La responsabilidad también es de los usuarios, no solamente de quienes facilitan la información, ya que con nuestra aprobación es como estas cosas siguen creciendo y se siguen difundiendo.

Por otra parte, tenemos la oportunidad de generar mayor conciencia sobre una problemática sin recurrir a elementos que disminuyen la capacidad intelectual del individuo, se hace necesario entonces generar opinión y criterio en las personas en vez de crear sentimientos de odio y desagrado frente a las injusticias de nuestro mundo.

Por último, me complace cuando existe gente fiel a sus posturas, pero nunca estaré de acuerdo con la desaprobación total y la falta de respeto a los individuos por medio del mal uso de los medios actuales en materia de información y opiniones sobre la sociedad.

El morbo entretiene señores, pero no es digno de un humano...





Fuente:


Definición de "morbo" por la Edicion en línea del Diccionario de Real Academia Española.


martes, 6 de enero de 2009


Menéame, las hormigas y el conocimiento

Meneame, las hormigas y el conociemiento

(Click sobre la imagen o este enlace para ampliar)

Después de pasar un tiempo considerable en esta famosa y en ocasiones polémica red social, he llegado a plantearme la cuestión del conocmiento por medio de esta viñeta. Puede no ser muy profesional (la hice a mano en un amén) pero refleja una idea básica sobre los asuntos que se manejan en Menéame, y por qué no decirlo, en otras redes sociales similares.


Imagen por mi, inspirada por Francisco Hernández de Pulso Digital

miércoles, 10 de diciembre de 2008


¿Celebrar o no celebrar? es la cuestión...

por Wiliam Ajanel


La navidad es sin duda una de las mayores festividades del año. No entraré en detalle sobre su concepción, me limitaré a mencionar en este caso lo que nos dice la Wikipedia al respecto: La Navidad (latín: nativitas, 'nacimiento' )? es una de las fiestas más importantes del Cristianismo, junto con la Pascua y Pentecostés, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén [...]

Lo que viene siendo una festividad religiosa a nivel mundial. Todos sabemos también que existen diversas posturas al respecto, y una de las que sobresale es el consumismo desenfrenado que se manifiesta en estas fechas, producto de la mercadotencia, la publicidad, etc.

Ahora bien, sin entrar en detalle sobre la valoración ética de tales prácticas, existen ciertas posturas que en lo personal me resultan un tanto hipócritas, como por ejemplo:

Recurrir al correctismo político y desear felices fiestas para no herir sensibilidades...

Esto en cierto modo lo que genera es una confusión sobre el sentido de celebrar tales o cuales fechas, en el caso del año nuevo no existe tendencia religiosa alguna por la cual preocuparse. Sin embargo, existen cientos de personas que aunque no creen en la Navidad, amontonan regalos debajo de un árbol alimentando fábulas de un hombre gordo y de barba blanca que llega en un trineo. Sin hacer apología de ninguna de las dos, bajo una lógica muy básica diríamos que ni la navidad de Santa Claus ni la de Jesús tienen mucho sentido que digamos.

Es imposible huir de la navidad, y estoy cansado de estos fanáticos religiosos y consumistas...

Conozco varias personas que son capaces de hacerlo, pueden vivir un día completamente normal sin atacar a nadie ni juzgar a sus semejantes por tales motivos. Incluso hay quienes aprovechan para salir a algún lugar alejado de la bulla [dicho sea de paso para quienes gozan de descanso] y compartir a su modo con la familia, etc. No hace falta hacer un escándalo si no se está conforme, simplemente la indiferencia será una herramienta muy útil en caso de no querer celebrarla.

Di no al maldito consumismo navideño, acabemos con esta farsa...

¿Por qué en este momento? ¿Acaso el consumismo no es de diario? Bajo la lógica de una economía de mercado sabemos que mientras más producimos, más vendemos, y en cierto modo más nos forramos de billetes. La gente tiene pleno derecho de gastar su dinero como bien le parezca. Por otro lado estoy casi seguro que la gente es consciente de que regalar cosas, es simplemente un truco más de miles de empresas que aprovechan estas fechas para vender, y aún así la gente quiere hacerlo y lo hace. También están en su derecho al final.

Estas posturas al final son también el reflejo de una inconformidad social y un desprecio hacia la manera en que se deshumaniza al individuo. Lo correcto en todo caso es permanecer fieles a nuestros principios, cuales quiera que estos sean y convivir con el resto de los mortales en un ambiente de paz. Ese es el sentido de vivir en sociedad, respetarnos en todos los aspectos y no solamente los que nos convienen, y cuando sea momento de tolerar hacerlo. Si buscamos el respeto hacia nuestras creencias, es justo también que respetemos las de la mayoría de nuestros semejantes.

Por último, la Navidad es tal cual es. Indiferentemente de nuestras creencias se aprovecha la época para compartir con familia y amigos.

¿Celebrar o no celebrar? es la cuestión... Pero si somos inteligentes, estoy seguro que no tendremos problemas en encontrar solución.


Saludos


Referencias:

Definición de Navidad por Wikipedia, en el artículo Navidad