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miércoles, 19 de mayo de 2010


Izquierda y derecha; un juego de niños

por Wiliam Ajanel

Hace poco tiempo pensaba que tales conceptos políticos vistos de manera conceptual podían ser profundos y bastante serios; como si acaso nuestra sociedad no hubiese avanzado lo suficiente como para superarse en esta rivalidad ideológica y política. Pero pasados los años y viendo el actuar de las distintas agrupaciones y manifestaciones políticas en el entorno de las naciones; especialmente las latinoamericanas, me he dado cuenta que tanto una como otra viven de la confrontación, la demagogia y el populismo característico de nuestros países tercermundistas y para no dar más explicación sobre el tema me bastó esta humilde expresión gráfica que encierra una verdad que parece un juego de niños, pero que en verdad duele.


A mi también me interesa cuándo será el turno del pobre "pueblito" de poder tomar parte del juego en un papel distinto al que le ha tocado; sabiendo que cuando me refiero a pueblo no me refiero a una parte de él, ni a un grupo en específico que se ha autonombrado "pueblo", me refiero a todos los individuos que conforman la sociedad y que merecen ser respetados como personas pensantes y con voluntad, que también pueden tomar parte del "juego" y apoyarse en las expresiones democráticas que se supone, lo deberían soportar y apoyar.

Un saludo

jueves, 4 de marzo de 2010


Abstencionismo político; ¿Virtud o desidia?

por Wiliam Ajanel

No querer mancharse con la política; evitar ser perseguido o molestado; dejar en manos ajenas las riendas del país; no ser parte de la masa inerte e irracional; ser "antisistema"; Cualquier razón nos vale para evitar formar parte de la vida política de nuestro país; el activismo político pasó a ser una especie de deporte donde la demagogia y la descalificación son las disciplinas más preciadas; obtener votos y ocupar un puesto, la máxima condecoración.


[Abstencionismo por Wikipedia]

Más de una vez hemos escuchado aquella frase que dice: Si no eres parte de la solución, eres parte del problema; lo curioso es, que aunque en muchas ocasiones no seamos parte de un sistema democrático, sea desde el punto de vista activista o electoral, nos convertimos implícitamente en cómplices de la ineptitud con la que se dirigen nuestros países.

Afortunadamente, el sentir que existe [especialmente entre las generaciones más jovenes] es un malestar e inconformismo hacia las autoridades que una y otra vez demuestran seguir haciendo las mismas cosas esperando resultados distintos. Clases políticas desgastadas y corruptas, que han hecho de la política y sus respectivos partidos, una cueva de lobos en donde se cae como presa o terminas convirtiéndote en uno de ellos; es comprensible y ciertamente razonable que en la mayoría de los casos prefiramos permanecer al márgen de tales prácticas y no convertirnos en "uno más".

El problema surge cuando, conscientes de la situación inoperante de las instituciones de gobierno, permanecemos indiferentes y pasivos frente a los abusos de autoridad y la incompetencia a la hora de tomar decisiones; ¿Cuántas veces no hemos afirmado "hasta yo lo pude haber hecho mejor"? Pero curiosamente ése par de pasos que hay de la opinión hacia el ejercicio del poder permanece habitado por la misma clase política que tan sólo ha aprendido escuela de sus antepasados; normalmente fuera de la visión de una sociedad moderna y visionaria.

Es posible que nuestros parámetros de afinidad ideológica en ocasiones sean un tropiezo para dar ese paso hacia el activismo político en vez de una ayuda; y es que afortunadamente hoy en día, muchos de los jovenes somos más abiertos, más dinámicos, más creativos y en ocasiones más informados y seguros de nuestras convicciones e ideologías; pero puede que ese celo idealista no nos permita abordar plataformas políticas de acceso al poder; un poder entendido como capacidad de desarrollo y cambio, y no como capacidad de coerción.

Quiza nuestros padres lo tenían más claro en algún momento, a pesar de la polarización evidente y los conflictos ideológicos; como bien mencionaba un amigo hace pocos días; en sociedades más o menos civilizadas, es más fácil que te maten por robarte un iPhone y no por tu manera de pensar. Es aquí donde encontramos esa oportunidad tan grande de hacer de la diversidad, un eje que nos permita concentrar las habilidades más pronunciadas de nuestra generación y atrevernos a dominar la política en vez de dejarnos dominar por ella. Tal y como lo decía un comentario respecto aun artículo que escribí hace unos días: Es la política la que se debe ver influenciada por la ciudadanía y no al contrario.

Es de meditar pues, el papel importante que estamos dejando ir en manos equivocadas, por ese abstencionismo que pronto debería dejar de ser una virtud, y ser visto básicamente como un desafío hacia las nuevas generaciones; ideas frescas y capacidad de decisión; los jovenes no podemos limitarnos a ser la fuerza de trabajo sólamente, es necesario visualizar una sociedad más diversa y participativa, pero no sólamente desde el campo individual y personal; la influencia que podamos ejercer en la vida democrática de nuestros países será determinante para un cambio a largo plazo.


Está claro que nunca vamos a estar dispuestos a participar o votar por alguien con quien no nos sentimos identificados; no es posible que una parte importante de la sociedad no se vea reflejada en el ejercicio del poder y el que hacer político; pero si no intentamos siquiera proyectarnos en ese tipo de participación ¿Cómo pretendemos vernos reflejados algún día en la y los políticos?



Un saludo


Imagen fuente

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Yo paso de la política; la generación bla bla bla

lunes, 1 de marzo de 2010


Se busca gente pobre

por Wiliam Ajanel

Corporación filantrópica NO lucrativa contratará los servicios de personas que llenen el siguiente perfil:

-De preferencia sin ninguna intención de sobresalir en la vida y progresar por si mismos.

-Con problemas de salud, vivienda y educación.

-Estudios no necesarios, que sepa escribir una firma es suficiente.

-Dispuesta a esclavizar a su familia y vecinos si fuese necesario para conservar su puesto y status.

-Alta capacidad de movilización popular y expertos en el área de vandalismo.

-Con poder de convocatoria masiva.

-Dispuestos a memorizar discursos victimistas, confrontativos y de resentimiento.

-Personalidad desafiante y buen perfil para las cámaras.

-Sin principios.

-Disponibilidad de horario.

-Acostumbrados a trabajar (?) bajo presión.

-Sin dignidad alguna o capacidad de pensar por si mismos.

Ofrecemos:


*Transporte y comida [a veces, y sólo dos tiempos por persona al día]

*Ambiente agradable de trabajo [siempre y cuando las manifestaciones, motines o protestas no se salgan de control].

*Viajes alrededor del territorio nacional [especialmente en épocas de campaña electoral].

*Salario [ser parte de nuestra organización NO lucrativa debería ser más que suficiente, así que no hay remuneración económica].

*Bonos por productividad [si es capaz de involucrar la suficiente cantidad de personas es posible que reciba un incentivo NO económico, como un reconocimiento o diploma de honor al mérito].

*Posibilidad de convertirse en una personalidad de los medios [no asumimos responsabilidades por posibles represalias].

*Viajes familiares [Podrá traer a su esposa, hijos, sobrinos, tíos, etc. a los mitines que se llevarán alrededor del territorio nacional; siempre y cuando se haga cargo de gastos de comida; la organización amortizará gastos de transporte, gorras pasamontañas, palos, llantas, combustible y todo aquel material necesario para la logística].

Duración del contrato:

Mientras sea un elemento útil para la corporación y justifique los sueldos de los altos ejecutivos; de lo contrario será suprimi... ejemmm, despedido sin justificación, remuneración o indemnización alguna.

Interesados enviar papelería al siguiente contacto:

laindustriadelapobreza@yapicaste.com

O bien asistir a nuestras oficinas para una entrevista previa.

Sólo serán tomadas en cuenta personas que llenen el perfil previamente descrito; personas pobres con deseo de superación, trabajo y desarrollo abstenerse de enviar papelería.


La Industria de la Pobreza Corp.

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Imagen vía: http://www.flickr.com/photos/simiezzz/1070601182/

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viernes, 26 de febrero de 2010


¿Cuánta influencia deberían tener los políticos sobre la vida de los ciudadanos?

por Wiliam Ajanel

Muchas personas ignoran, y en el peor de los casos, son indiferentes frente al hecho de la influencia de las decisiones de los políticos sobre la vida de los individuos. Es muy sabido que tales decisiones no afectan aspectos puramente organizacionales hablando de un estado; y que los gobiernos buscan, entre otras cosas, de manera idealista y en ocasiones amparados de las más brillantes y buenas intenciones, "mejorar" la vida de los ciudadanos, que voluntaria o involuntariamente decidieron dejar en sus manos aspectos tan importantes que indudablemente modificarán la cotidianidad de los seres humanos que conviven dentro de la sociedad.

[ "V" by gato-gato-gato on Flickr under cc]

La pregunta importante sería ¿cuáles son los límites de esa discrecionalidad con la que muchos políticos toman decisiones importantes en el que hacer gubernamental?

Como mencionaba al inicio, muchos ignoran que son los políticos quienes al final toman las decisiones que afectan de modo directo o indirecto en la vida de los ciudadanos; los políticos crean leyes, dan privilegios, reciben apoyos y fomentan proyectos que implícitamente tienen un costo para la sociedad; costo que se traduce en recursos económicos y humanos, sin mencionar el costo de oportunidad que implican las decisiones que toman.

El sistema económico, las importaciones y exportaciones, la educación, la salud, el empleo, los medios, la botella de ron, las calcetas de la abuelita, el combustible, las bragas de tu prima, el chocolate que venden en la tienda, el periódico que leíste por la mañana, y todo, absolutamente todo lo que podemos imaginar, tiene algún tipo de regulación, tasa impositiva, legislación o privilegio dentro del alcance del poder político ¿Pero cómo puede importarnos tan poco la influencia que tienen los políticos sobre básicamente todo los que nos rodea? Indiferencia, confianza en el ejercicio responsable del poder, ignorancia y en muchas ocasiones, impotencia.

Y nos importa poco siempre y cuando no nos veamos perjudicados de forma directa en las decisiones de los políticos, siempre y cuando nuestra burbuja permanezca flotando sin la más mínima amenaza de un alfiler a la vista; porque es exactamente lo que sucede cuando los políticos se meten con sectores específicos de la sociedad; entonces si nos acordamos que existe la democracia; entonces si recordamos que el poder de nuestras vidas es nuestro y de nadie más; pero mientras sea el carpintero, el bombero, el corredor de bolsa, el empleado de una refinería y no nosotros, puedo ser indiferente a la acción política y las decisiones discrecionales.

Tarde o temprano el individuo se ve acorralado por la regulación estatal en aspectos que parecerían escapar del todopoderoso dedo del gobierno y los políticos de turno; justo cuando reaccionar resulta imperativo y no alternativo; justo cuando manifestarse resulta una práctica que evidencia la agonía del individuo libre y racional. ¿Deberíamos esperar hasta que eso ocurra para entonces si, acordarnos que vivimos en democracias nominales?

La respuesta es sencilla, la aplicación al sistema de gobierno, casi utópica. Limites; no se puede concebir la idea de un político actuando sabiamente al apego de la voluntad popular; aún cuando este halla sido electo democráticamente, sus decisiones no siempre lo serán; aún cuando su corazón reboce las más filantrópicas intenciones, el político está expuesto a fallar y aplicar discrecionalidad en sus decisiones. Es importante entonces, definir esas áreas de alcance común que deseamos encomendar al gobierno para su posterior aplicación práctica; esas áreas que no pueden quedar en manos de individuos con millones de ideas sobre un mismo tema [la seguridad y la justicia por ejemplo] y definir también aquellas áreas sagradas del actuar individual; donde la intervención no es un remedio sino más bien, una enfermedad; áreas donde el individuo pueda ser verdaderamente dueño de su cuerpo, sus ideas y su mente, donde sus prácticas personales no estén al alcance de la influencia política, y estén limitadas sólamente por el más básico principio del respecto ajeno y la sana convivencia.

Otra respuesta, muy popoular quizá, pero poco comprendida respecto a su alcance es la participación política; involucrarse en procesos donde la acción humana sea reconocida como un medio solamente, para garantizar el buen funcionamiento de la autoridad delegada y no como un fin en sí misma para tener más que una excusa para ejercer el poder a beneficio personal y a costillas del estado. De esto poco se puede hablar que no sea del conocimiento popular; recalcar sólamente que una participación democrática no abarca sólamente el activismo o militancia política, sino también la decisión individual responsable.

Que bonito y que de cuento sería que pusiésemos vivir en un país donde los políticos [que no es que sean prescindibles del todo] se dedicasen a garantizar lo que por derecho se las ha sido delegado, y respetar a los individuos en su forma de actura, pensar y dirigirse por la vida; donde los políticos no se metan con lo que consumo, con lo que miro, con lo que escucho, con lo que como; que la influencia de las deciciones políticas se aparten de aquella lata de frijoles, de los neumáticos del automóvil, y por supuesto, de las bragas de tu prima.



Un saludo.


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jueves, 6 de agosto de 2009


Los 11 principios de propaganda de Goebbels y su aplicacion al chavismo latinoamericano

por Wiliam Ajanel

De todos es sabido el papel trascendental del famoso político y propagandista de la Alemania Nazi, Joseph Goebbels. Y uno de sus grandes logros [es decir, para su causa, no para la humanidad] fue el haber ideado y estructurado una serie de principios básicos para el funcionamiento del totalitarismo nazi por medio de la propaganda política.


No sería extraño que aún pasado el tiempo, los políticos de turno hayan encontrado en tales principios una interesante estructura para llevar a cabo sus movimientos sociales y lograr de este modo un posicionamiento en el poder con un mensaje sencillo pero eficaz. Tal es el caso del movimiento político que se está dando en algunos países latinoamericanos en torno al ya conocido chavismo.

Entrando de lleno a esta pequeña aplicación, tomaremos la referencia de los 11 principios de propaganda de Goebbels y su aplicacion al chavismo latinoamericano:

1. Principio de simplificación y del enemigo único
. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
Probablemente este sea el principio más fácil de incorporar, dada la marcada idea del chavismo y el socialismo del siglo XXI entre los líderes simpatizantes y de su unánime oposición y enemistad contra el famoso imperio norteamericano.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

Contra toda oposición o no participación en el chavismo, está más que claro que de forma automática y sin consideración, tanto para el líder chavista como para sus aliados, todo país [independientemente de su afinidad política] que no apoye el chavismo pasa a ser un aliado del imperio.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".

Todo mal y toda raíz de los problemas en los países latinoamericanos no se debe a la mala administración de sus gobernantes, ni las pocas políticas de desarrollo socio-económico, sino son fruto del capitalismo, la influencia del imperio yanqui y toda la conspiración que con ello es generada. Si existe algún error o problema derivado del chavismo o alguno de sus líderes, este tiende a minimizarse, o en el peor de los casos, justificarse en nombre de la revolución.

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

Quienes están pendientes de las noticias que tengan que ver con el máximo líder de los chavistas, estarán de acuerdo en que cada comentario, movimiento o política exterior de cualquiera de los países que se considere aliados al imperio, podrán notar como se interpreta como un flagrante acto de ofensa, reto o amenaza contra la revolución chavista; de este modo se intenta sembrar una especie de paranoia que justifique las acciones

5. Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.

Creo que hay muy poco que explicar en este punto.

6. Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad».

Ejemplos claves del chavismo: Se debe eliminar toda costumbre heredada del imperio; Se debe exaltar el valor del pueblo; El capitalismo es egoísta y maligno, El imperio yanqui es maligno para el pueblo, etc. Finalmente todo tipo de argumentación con o sin apego a la verdad pero que finalmente pueda ser elevada como una verdad popular.

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

En el momento de lograr el control sobre los medios por medio de la nacionalización y la censura a los medios alternativos, como se ha sucitado en Venezuela y se deja venir en otros países chavistas, resulta más sencillo concentrar la atención de los ciudadanos en aspectos irrelevantes o que no tengan algún efecto importante dentro de la población, hacia eventos que manifiesten un logro del chavismo o de sus simpatizantes.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.
Con el control de los medios, la manipulación y señalamiento de toda información externa, se logra la estructuración de argumentos que justifiquen la coacción y el límite de los derechos individuales, esto claro hecho de forma ordenada e inteligente para no dar sospechas sobre engaños o fraudes.
9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

En repetidas ocasiones hemos visto como se evitan los temas centrales, o se intentan llevar siempre hacia el plano de los argumentos chavistas. La censura no se hace esperar, se acusa de manipulación mediática y nuevamente se utilizan los medios controlados por el estado.

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

La revolución chavista, tiene como tinte particular las consignas que polarizan a las sociedades entre pobres y ricos, entre imperilistas y revolucionarios, capitalistas y socialistas. Todo el discurso gira en torno al odio hacia el imperio y sus malas prácticas y las bondades del socialismo del siglo XXI, obviando todo resultado contrastado como índices de pobreza, desarrollo humano, derechos humanos, etc. El sentir del chavista le conducirá a actitudes de odio y la propaganda debe alimentar esos sentimientos.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

El pensamiento único es una clave del chavismo, no se interpretan posibilidades y desde su concepción como un socialismo "revisado" deja al márgen toda expresión ideológica diferente, y encasilla a la población hacia la aceptación de un patrón de política único e infalible.
Desde que esto corresponde a un juicio muy individual sobre la realidad de la política, la manipulación de los medios y el chavismo latinoamericano, dejo a discresión cada uno de los puntos citados, sin embargo, no considero que sean afirmaciones irresponsables, aunque está claro de que a partir de esto y haciendo uso de incluso de estos mismos principios se me puede acusar de ultraderechista reaccionario, lo que viene siendo, un alidao más del imperio. Pero como siempre he dicho en este espacio: Las opiniones deben ser discutidas y valoradas. Espero encontrarme con buenos argumentos y no con falacias lógicas.



Un saludo
Imagen vía

El contenido surgió a raíz de un comentario que leí en Menéame, seguidamente encontré el artículo de los principios de Goebbels en la Wikipedia, en donde pueden leer más acerca de la propaganda política.

lunes, 2 de marzo de 2009


Yo paso de la política; La generación bla bla bla

por Wiliam Ajanel

La participación política es un compromiso que va más allá de formar simples plataformas sociales de gente con intereses variados. Si la entendemos como un proceso de aporte intelectual y un deseo de mejorar las condiciones de nuestra sociedad desde el ejercicio de gobernar estaríamos a una idea más aproximada de lo que es la política como herramienta de desarrollo.

Hay suficiente material y situaciones para poner en evidencia la incapacidad de la mayoría de nuestros políticos en la actualidad, pero hoy no me tomaré la molestia de mencionar a este grupo en particular, más bien llama poderosamente mi atención el otro grupo de personas que ajenas a cualquier proceso político y bajo el precepto de una supuesta "neutralidad" permanecen al margen de toda participación directa o indirecta con el desarrollo y mejoramiento de las condiciones actuales de su entorno, ya ser por medio de la política o cualquier activismo social alternativo.

Está claro que no todos tienen el mismo interés de participación en estos asuntos, pero muchas personas [me atrevería a decir que la mayoría] siempre tienen una opinión de lo que debe o no hacerse, críticas de lo que puede o no funcionar, incluso llegan a crear estructuras y aportes teóricos para un mejor funcionamiento de los aspectos sociales y políticos de sus comunidades, pero a la hora de pedir su participación sencillamente exclaman: ¡Yo paso de la política! Como si se tratase de alguna secta malévola [indiferentemente de la ideología] que de pronto nos convierte en una especie de monstruos.

Cuando estamos listos para demandar y señalar aspectos del funcionamiento del sistema político de nuestro país, bajo mi percepción deberíamos tener algo más que un simple voto para reclamar el por qué las cosas no van como deberían ir. La responsabilidad que adquiere un político tendrá una mínima seriedad si no está apoyada en una base política de gente que esté dispuesta a asumir compromisos que vayan más allá de las palabras y las opiniones.

Particularmente he notado como la mayoría de los jóvenes tenemos alguna tendencia hacia la crítica y el sano ejercicio de cuestionar cada decisión y medida que se toma en el gobierno, pero muy pocos [de los que critican, ya que hay quienes sencillamente no les interesa y no tiene por qué interesarles la cuestión de la política] están dispuestos a asumir posturas de compromiso, roles que les permitan desarrollar sus amplios conocimientos y destrezas.

Es un asunto para reflexionar, ya que de pronto resulta cansado tener que escuchar los mismos rezos de toda la vida: Que si el gobierno es ineficiente... Que si los políticos son mentirosos y unos incompetentes... Que si yo conozco mejores maneras de hacer las cosas. Evitemos convertirnos en la generación bla bla bla y asumamos papeles que vayan más allá de una simple queja o lloriqueo, la falta de espacios de participación no debería ser una excusa, ya que cuando existe un ambiente de mínima democracia y libertades individuales, lo demás pasa a ser un simple discurso inconformista.

Como anécdota: Hace unos meses me encontré con la situación de tener que platicar con unas cuantas personas sobre un proyecto político en el cual me encuentro, necesitaba un poco de participación en algunos aspectos de organización y me dirigé concretamente a un amigo que tenía la particularidad de opinar y hacer buenas críticas en la universidad sobre el sistema político del país, sin embargo a la hora de lanzarle la invitación me encontré con una respuesta inesperada, ya que me dijo: Lo siento, pero sencillamente no me veo en un partido político y como persona, restaría mucho a mi imagen.

No se que me entristeció más, si haber creído en las palabras de esa persona como intelectual en el pasado, o de ver el desperdicio de ideas y talento que encontraba en este amigo, sencillamente por que no quería arruinar su imagen.

Por el momento sólo tengo una oportunidad de esperar que las cosas sean diferentes, pero eso requiere de ciertos sacrificios [económicos, materiales, intelectuales, de tiempo, etc] digamos que llega un punto en el que criticar ya no es suficiente.

Saludos