Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de mayo de 2010


Izquierda y derecha; un juego de niños

por Wiliam Ajanel

Hace poco tiempo pensaba que tales conceptos políticos vistos de manera conceptual podían ser profundos y bastante serios; como si acaso nuestra sociedad no hubiese avanzado lo suficiente como para superarse en esta rivalidad ideológica y política. Pero pasados los años y viendo el actuar de las distintas agrupaciones y manifestaciones políticas en el entorno de las naciones; especialmente las latinoamericanas, me he dado cuenta que tanto una como otra viven de la confrontación, la demagogia y el populismo característico de nuestros países tercermundistas y para no dar más explicación sobre el tema me bastó esta humilde expresión gráfica que encierra una verdad que parece un juego de niños, pero que en verdad duele.


A mi también me interesa cuándo será el turno del pobre "pueblito" de poder tomar parte del juego en un papel distinto al que le ha tocado; sabiendo que cuando me refiero a pueblo no me refiero a una parte de él, ni a un grupo en específico que se ha autonombrado "pueblo", me refiero a todos los individuos que conforman la sociedad y que merecen ser respetados como personas pensantes y con voluntad, que también pueden tomar parte del "juego" y apoyarse en las expresiones democráticas que se supone, lo deberían soportar y apoyar.

Un saludo

viernes, 15 de mayo de 2009


¿Qué piensas responderles?

por Wiliam Ajanel

¿Cuál es la prueba o examen más difícil que te ha tocado responder? Seguramente has pensado en algún examen de matemáticas, o a lo mejor una entrevista de trabajo. Curiosamente, para muchos de los seres humanos, las preguntas más difíciles de contestar vienen de parte de pequeños seres que aún no terminan la primaria y que con tanta curiosidad exponen sus inquietudes. Y es que un niño, no por ser ingenuo deja de ser inteligente, y al contrario de los mayores [que hemos desarrollado asombrosas habilidades para engañarnos entre nosotros mismos] ellos necesitan una respuesta simple, sencilla y honesta.


Se me han ocurrido y en parte he recordado algunas de esas preguntas que me hice de niño y que aún me hago ahora. Pero, si en este momento viniera tu pequeño hijo, sobrino, primo, equis familiar y te pregunta con la mirada fija sobre tu rostro, ¿Qué les responderías a estas preguntas?

¿Cómo vine al mundo?

¿Por qué vivimos?

¿Para qué estudio?

¿Qué es sexo?

¿A quién quieres más? ¿A mi o a mis hermanitos?

¿Por qué hay guerras?

¿Qué es eso que tienes en medio de las piernas? Mi mamá no tiene de eso...

¿Por qué la gente se pelea?

¿Por qué morimos?

¿Para qué sirve la familia?

¿Hay monstruos debajo de la cama?

¿Qué es lo que haces de noche con mi mami?

¿Es bueno ser rico?

¿Por qué hay gente que es más inteligente?

¿Dios existe?

¿Por qué te fuiste de la casa?

¿Y los animales son como las personas?


Podría seguir haciendo más larga la lista, y seguramente dejé pasar inquietudes más o menos relevantes para la vida de un niño, que si no resuelve sus dudas por medio de la familia, lo hará por otros medios [roguemos que no sea la televisión y las revistas de farándula] y con otras personas, que quizá no sean las indicadas. Habemos algunos que cuestionamos todo, y otros que sencillamente obviamos la realidad, ¿Cuál de esos quieres que sean tus hijos? ¿Ya sabes que les vas a responder entonces?

Me encantaría saber las respuestas que le darías a un niño, en su lenguaje y en su expresión, y si hay más preguntas mucho mejor.... Recordemos lo que dijo el científico Carl Sagan: Los niños no son tontos... solo niños.


Un saludo


Imagen vía

miércoles, 22 de abril de 2009


Los niños DEBEN leer

por Wiliam Ajanel

El ser humano tiene necesidades inherentes para sobrevivir dentro del medio que le rodea, desde las necesidades más básicas como comer, dormir y ejercitarse, hasta cosas complementarias como tener una educación y un desarrollo intelectual. Las más vitales no deberían opacar a las complementarias, en el sentido de convertirnos en una especie de criaturas existenciales, como bien aprendimos [aprendieron nuestros padres] a obligar si era necesario, a comerse las famosas "verduras" y a dormirse a las ciertas horas, ¿Por qué tendría que ser difícil obligar si fuera necesario, a nuestros hijos para que lean todos los días?


Está más que comprobado que un ser pensante y culto tiene más posibilidades de enfrentarse a la vida con madurez y reaccionar adecuadamente si alimenta su intelecto desde pequeño, aprender no es una opción para las futuras generaciones, es más bien una esperanza de mejorar las condiciones en las que actualmente vivimos [o sobrevivimos] muchos de los jóvenes y adultos de esta época.

Sin duda la mayor responsabilidad pesa sobre los padres de familia, que luego de entender que las responsabilidades van más allá de proveer una integridad material y económica a sus hijos, es necesario proveer una integridad intelectual, que hasta el momento ha sido sustituída en muchas ocasiones por objetos de entretenimiento y distracción que restan a la posibilidad de encontrarnos con una nueva generación de personas cultas y capaces de discernir en base al conocimiento los hechos que favorecen a la civilización, desde lo individual hasta lo colectivo.

Mucha gente se queja, de que esta generación actual pierde mucho el tiempo y dedica pocas fuerzas al trabajo físico entre otras cosas, olvidando que las habilidades se concentran cada día más en lo intelectual. Sin duda alguna nadie estaba preparado para imaginar que un día muchos de nosotros nos haríamos expertos en el arte de "pensar" más y abandonar paulatinamente las actividades físicas y el trabajo mecánico.

Es entonces cuando se nos plantea un nuevo reto, guiar a los más pequeños para que en lugar de acomodarse a la nueva era tecnológica e informática [como a más de uno de nosotros nos sucedió], aprendan a interpretar el medio que los rodea por medio del ejercicio intelectual de la lectura, si la masa ha perdido el interés por el valor de la cultura y la inteligencia, no podemos dejar en manos de los medios la formación de aquellos que vienen a un mundo muy distinto del que nosotros conocimos.

Fomentar la lectura como buen hábito no es responsabilidad de entidades gubernamentales, mucho menos de los establecimientos educativos, es una tarea por excelencia que se traslada de los más grandes [padres de familia, hermanos, etc] hacia aquellos que comienzan a explorar un entorno más práctico y sencillo, pero a la vez más complejo y especializado. Entender el origen de las cosas; una lectura sobre la tecnología, comprender los problemas ambientales; un libro de ciencias naturales, aprender a observar el pensamiento ajeno; un libro de filosofía o literatura. Los niños son tan capaces como nosotros de comprender la realidad por medio de la lectura, pero debemos influenciar sus necesidades y enseñarlos a amar el conocimiento más que la comodidad.

Por último, me sorprendió mucho un pequeño de aproximadamente 7 años que es cliente habitual de mi negocio de ciber, que a diferencia de la mayoría que dedican su tiempo a jugar y hacer "otras" actividades, invirtió poco más de 3 horas en explorar la wikipedia, saltando de enlace en enlace [como cuando nosotros descrubrimos esta brillante herramienta] motivado por el pleno gusto de aprender y curiosear un poco.

Está bien si queremos obligar a un niño a que coma, que duerma y que se eduque, pero es mucho mejor fomentar en ellos los buenos hábitos como la lectura. Los niños DEBEN leer

Saludos.

Imagen vía